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La CEOE reclama una negociación para rebajar costes empresariales

Las rentas del trabajo aportaron un 75% del IRPF en el año 2000

La patronal CEOE quiere negociar en otoño con Gobierno y sindicatos medidas para reducir los costes empresariales. Así lo comunicó ayer su presidente, José María Cuevas, a los ministros de Hacienda y Trabajo, Cristóbal Montoro y Eduardo Zaplana, en una reunión en la que conocieron las líneas de los Presupuestos del Estado para 2004. Por otra parte, la Memoria Tributaria refleja que las rentas del trabajo aportaron un 75% del IRPF en 2000.

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Los presupuestos para 2004 esbozados ayer ante los empresarios son, según el Gobierno, "continuistas, con políticas de control de gasto y con el objetivo del déficit cero". Cuevas mostró su conformidad con esos criterios pero entiende que "queda mucho por hacer" ante la situación económica mundial y la ampliación de la UE. Su propósito es presentar el próximo otoño al Ejecutivo y a los sindicatos UGT y Comisiones, para debatir con ambos, un análisis muy detallado sobre los problemas de competitividad de las empresas y la necesidad de reducir los costes laborales, las cotizaciones a la Seguridad Social y los costes fiscales, así como aumentar la productividad y la inversión en investigación y desarrollo (I+D).

El ministro de Trabajo precisó respecto a la reducción de cuotas a la Seguridad Social que es una "demanda reiterada de los empresarios". La intención del Gobierno es distinta y consiste en seguir fomentando las bonificaciones selectivas para los colectivos con más dificultades en el mercado laboral, como mujeres, discapacitados y parados de larga duración. El Ejecutivo presentará el cuadro macroeconómico para 2004 tras el consejo de ministros del próximo viernes. En él prevee su crecimiento de la economía del 3%, una inflación del 2% y un aumento en torno al 6% de las inversiones en infraestructuras, gasto social, I+D, seguridad ciudadana y defensa.

Mientras Montoro y Zaplana adelantaban las grandes líneas presupuestarias a los empresarios, Hacienda presentaba la Memoria de la Administración Tributaria de 2001. Según ésta, las rentas del trabajo aumentaron su peso en la declaración del IRPF presentada en 2001. Un 75,19% de lo que los contribuyentes declararon ese año provino de rendimientos del trabajo, frente al 74,86% del año anterior. Según Hacienda, los contribuyentes han ahorrado más de 21.000 millones de euros con la reforma fiscal que aprobó el Gobierno en 1998.

La bonanza económica del año 2000 y la reforma tributaria aprobada en 1998 son para el Gobierno las razones que explican los resultados tributarios de 2001. El director general de Tributos, Miguel Ángel Sánchez, atribuye el mayor peso del trabajo en las rentas declaradas en el IRPF fundamentalmente a la creación de empleo. En 2000, el número de ocupados se incrementó un 5,5% con respecto a 1999, según datos de la Encuesta de Población Activa. Y la economía en general creció un 4,2%.

Capital mobiliario

Frente al peso del trabajo, las rentas de capital inmobiliario perdieron algo de peso en el reparto de la renta, al pasar de representar el 3,27% en 1999 a 3,13% en 2000. El otro capítulo cuya importancia fue menor en la declaración de 2001 (11,88% frente al 12,82%) fue el de actividades económicas, debido, según el director general de Tributos, Miguel Ángel Sánchez, a que hubo muchos particulares que se constituyeron en empresas (y por tanto pasaron a declarar en el impuesto de sociedades) y a la reducción de algunos impuestos.

Hacienda destaca como uno de los principales avances de los últimos años el hecho de que las rentas del trabajo inferiores a 30 millones de euros anuales hayan reducido 10 puntos su aportación al conjunto. Estos contribuyentes han pasado de suponer el 79% de la recaudación por rentas del trabajo en el año 1998 al 69,4% en el año 2000.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de julio de 2003