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Los Jiménez Silva, 'viejos conocidos' de la policía

Los investigadores de Homicidios han centrado todos sus esfuerzos en detener a un miembro de la familia Jiménez Silva, de unos 20 años, ya que los policías consideran que fue el autor material de los disparos que le costaron la vida a Raúl Enrique León Vélez, de 27 años. Los Jiménez Silva son viejos conocidos de la policía. De hecho, tres hermanos de esta familia fueron detenidos el año pasado acusados de participar en un doble homicidio a tiros en el poblado chabolista de Las Mimbreras (Latina).

Los Jiménez Silva fueron arrestados el 30 de mayo de 2002, tras ser acusado de haber participado en el tiroteo que costó la vida al patriarca del clan de Los Gallegos, Carlos Estero, de 43 años, y su yerno Jaime Barrull, de 22 años. Este doble homicidio se produjo tras una discusión entre Estero y los jefes del clan de Los Extremeños. Éstos últimos querían comprar una de las casas prefabricadas de Las Mimbreras para instalar en ellas un puesto de venta de droga.

Estero se opuso a que Las Mimbreras se convirtiera en otro punto negro de venta de droga en la región, según sus familiares. La discusión no pasó a mayores. Pero la venganza llegó sólo dos horas después. Varios miembros de Los Extremeños, entre ellos los Jiménez Silva, acudieron a las chabolas de Los Gallegos, que estaban cenando en esos momentos. No les dio tiempo a defenderse. Una lluvia de más 80 balas cayó sobre ellos. El patriarca del clan de Los Gallegos y su yerno murieron acribillados. Los agresores se acercaron y les remataron en el suelo con disparos de revólver. Los familiares de Estero y Barrull llevaron a toda velocidad a las víctimas a la Fundación Hospital Alcorcón, donde los médicos de urgencias no pudieron hacer nada por sus vidas. Llegaron muertos.

Las decenas de detonaciones alertaron a otros miembros del clan de Los Gallegos, que corrieron en auxilio de sus familiares, disparando sus armas contra sus agresores. En la refriega, uno de los que resultó herido fue Celedonio Jiménez Silva, de 26 años, que recibió varios disparos, aunque no le afectaron a órganos vitales. Fue trasladado a la unidad de cuidados intensivos del hospital Doce de Octubre, donde permaneció con una fuerte vigilancia policial hasta que se recuperó de las heridas y pasó a disposición judicial. Un hermano suyo, Ángel Jiménez, de 20 años, también fue detenido el día del tiroteo en esa refriega y fue acusado de perpetrar, al igual que Celedonio, el doble homicidio. Éste resultó ileso en el tiroteo.

Los agentes de de Homicidios cursaron una orden de detención contra el tercer hermano Joaquín Jiménez Silva, de 28 años. Éste fue detenido por la Guardia Civil en octubre de 2002, en la localidad de Tres Cantos, donde supuestamente reside toda la familia. De hecho, los investigadores de Homicidios centraron ayer por la noche sus pesquisas en esta localidad por si regresaba a su casa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de julio de 2003