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OPINIÓN DEL LECTOR

¡Queremos dormir!

¿Se acuerdan de la ley antibotellón? Pues, si quieren comprobar sus nulos efectos, vayan un fin de semana por la noche a Malasaña. Se puede encontrar con una batida de skinheads destrozando todo lo que pasa a su lado, aporreamiento de tambores en los parques infantiles, radiocasetes a todo trapo, recogida sonora de basuras, discusiones, peleas y cánticos varios. Todo ello a altas horas de la madrugada, ¡faltaría más!

Y, ante este desvarío, Ruiz-Gallardón propone que se insonoricen mejor los bares. ¿Por qué no se preocupa también de que el ruido no esté instalado perpetuamente en la calle? Le recuerdo que en el barrio vivimos seres humanos con derecho al descanso. ¿Tan difícil es respetar el silencio? ¿Quizás a Gallardón ya no le interese el sufrido botellón porque ha ganado las elecciones? ¿Tendremos que esperar otros cuatro años para que se saquen otra ley de la manga que se cumpla sólo otros dos meses para que vuelvan a llevarse todos los votos? ¿Dónde está la policía cuando se le necesita?

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de julio de 2003