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Trillo afirma que las tropas enviadas a Irak harán un uso "mínimo de la fuerza"

El ministro señala un "bajo" riesgo de ataques terroristas suicidas contra los militares españoles

Los 1.300 militares que serán enviados a Irak para contribuir a la seguridad y estabilización de ese país llevan instrucciones de recurrir al "empleo mínimo de la fuerza" y de trabajar en "estrecha cooperación" con los líderes tribales y religiosos locales para tratar de evitar el rechazo de la población. Así lo explicó ayer ante la Comisión de Defensa del Congreso el ministro Federico Trillo-Figueroa, quien compareció para explicar la decisión del Gobierno de desplegar tropas en Irak en apoyo a EE UU y al Reino Unido, y los resultados preliminares de la investigación sobre el accidente del Yak-42 en el que murieron 62 militares españoles.

Trillo-Figueroa aseguró que en la zona donde se desplegarán las tropas españolas, las provincias de Al Qadisiya y An Najaf, a unos 180 kilómetros al sur Bagdad, la situación es "relativamente segura", ya que no se han producido "amenazas serias ni incidentes graves", aunque, "naturalmente, hay situaciones de riesgo", según admitió.

En concreto, leyó un informe de inteligencia militar en el que se considera "baja" la amenaza a la que deberán hacer frente los soldados españoles, aunque reconoce que en la zona "perviven algunos núcleos y facciones" leales al depuesto régimen de Sadam Husein que "podrían perpetrar algún ataque terrorista de carácter suicida". Entre otros riesgos, mencionó la presencia de "bandas de crimen organizado" y la existencia de un gran número de armas, en su mayoría ligeras, "en manos de la población".

El ministro se detuvo en detallar las reglas de enfrentamiento (Roes) o normas para el uso de la fuerza que ultima el jefe del Estado Mayor de la Defensa, almirante Antonio Moreno Barberá, sentado ayer a su derecha. Tras subrayar que la prioridad es garantizar la autoprotección del contingente español, indicó que el derecho de autodefensa está "garantizado por medio del empleo mínimo de la fuerza, que debe entenderse como aquella que, incluyendo la letal [es decir, posibilidad de disparar a matar], se limita en su nivel y proporcionalidad, así como en su duración e intensidad".

Trillo-Figueroa agregó que los soldados españoles no estarán obligados a "ejecutar cometidos que supongan un quebrantamiento del derecho internacional" y que su comportamiento se basará en "la observancia de los derechos humanos y el respeto a la propiedad privada", así como en "la prohibición de uso de minas antipersona [a las que ha renunciado España, pero no EE UU] en cualquier circunstancia".

Respeto hacia la población

El Gobierno es consciente de que la seguridad de los soldados españoles dependerá en buena medida de su capacidad para granjearse la confianza de los iraquíes, cada vez más hostiles hacia la presencia de tropas extranjeras. Por eso, se les instruirá para que mantengan una "actitud respetuosa y sensible hacia las creencias" de la población y cooperen con sus líderes religiosos. Najaf, bajo responsabilidad de la brigada hispano-centroamericana, es una ciudad sagrada de la corriente islámica chií, mayoritaria en el sur de Irak, pues allí se encuentra la tumba del imán Alí, yerno del Profeta.

De los 1.300 efectivos del contingente español, 455 pertenecen a la Brigada Ligera Aerotransportable (Brilat), con base en Pontevedra; 360 al III Tercio de la Legión, de Almería, y 153 de la Agrupación de Apoyo Logístico número 41 de Zaragoza, mientras que el resto procede de media docena de unidades. La cifra de efectivos de la Guardia Civil, según admitió el ministro, aún no ha sido fijado.

El ministro anunció que el adjunto español al jefe de la división polaca será el general de brigada Ricardo Martínez Isidoro, ex director de la Escuela de Guerra. En este caso, ha respetado la propuesta del Estado Mayor del Ejército, lo que no hizo con el nombramiento del jefe de la brigada, el recién ascendido general Alfredo Carmona Torres. Este último no sólo mandará a los 1.300 militares españoles, sino también a los 1.200 aportados por Honduras, República Dominicana, El Salvador y Nicaragua.

Respecto al despliegue, está previsto que el Escalón Avanzado se trasladará a la zona, a través de Kuwait, entre el 24 y el 27 de julio, y el grueso de las tropas saldrá entre los días 10 y 13 de agosto desde la base Torrejón de Ardoz (Madrid). "La fecha definitiva", explicó Trillo-Figueroa, "dependerá de la disponibilidad de los aviones de transporte" militar solicitados a EE UU. El puesto de mando táctico saldrá el 26 de julio desde Santiago de Compostela en un avión Hércules del Ejército del Aire.

Respecto al material, además del mercante fletado a una compañía privada, que zarpó de Valencia el pasado sábado y tiene previsto llegar a Kuwait el próximo día 28, dos barcos de la Armada (Castilla y Pizarro) y otro mercante civil (Velázquez) zarparán de Valencia y Vigo el próximo día 25 y llegarán a Kuwait el 15 de agosto. Por último, se recurrirá a un avión de carga ex soviético, un Antonov 124, pero sólo para el traslado de material, no de personal. Trillo-Figueroa explicó que en el concurso para fletar los buques se había exigido que fueran de bandera española y que también fueran españoles el capitán y el primer oficial.

Por otra parte, la ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, tiene previsto viajar mañana a Bagdad para entrevistarse con el enviado especial del secretario general de la ONU, Sergio Vieira de Mello, así como con una representación de los funcionarios españoles que participan en la administración provisional de Irak. Esta visita se realizará como parte de las actividades de la presidencia española del Consejo de Seguridad, y no incluirá, según Efe, un encuentro con el jefe de la administración en Bagdad, el norteamericano Paul Bremer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de julio de 2003