Aznar trata de afianzar en Estados Unidos un liderazgo entre la población hispana

El jefe del Gobierno viaja al norte del río Grande por quinta vez en poco más de un año

José María Aznar considera las comunidades hispanas norteamericanas como un elemento fundamental de su política exterior, y por ello va a ser el primer presidente del Gobierno español que dedique casi una semana a un colectivo cuya importancia es creciente cada vez que se celebran elecciones en Estados Unidos. Aznar cree que existe un liderazgo cultural español natural sobre esas comunidades, que va a tratar de consolidar con el mensaje de que deben potenciar sus raíces occidentales y, en consecuencia, su integración en la sociedad norteamericana.

El diseño político del presidente del Gobierno de cara a los hispanos estadounidenses parte, en efecto, según han indicado fuentes diplomáticas, de las invitaciones que le ha dirigido Melquiades Martínez -el secretario de Vivienda de George Bush, con el que Aznar ha conversado ampliamente durante sus viajes a EE UU-, para que ejerza una influencia moderadora sobre los casi 39 millones de habitantes del país que se definen como hispanos y constituyen la primera minoría, con una cuota del 13% de la población total.

Aznar añade a ese empeño su convicción reiterada de que la relación con los hispanos es la base más firme para una estrecha amistad de España con Washington, que, a su vez, considera indispensable para la buena marcha de la política española en Latinoamérica, por mucho que el apoyo español a las tesis de Bush en la guerra de Irak suscitara tensiones con México y Chile.

El resultado es que las comunidades hispanas adquieren suficiente importancia a los ojos de Aznar como para que el presidente del Gobierno les dedique todo su tiempo entre el jueves y el domingo próximo, en el que será su quinto viaje al norte del Río Grande desde que en mayo de 2002 visitara Washington como presidente de turno de la Unión Europea. No será la última visita este año. Aznar tiene previsto regresar a la capital de EE UU en otoño, para ver a Bush. No lo hará en el viaje que comienza hoy en El Salvador, y proseguirá por seis localidades de California, Nuevo México y Tejas.

En la práctica, y al margen de los compromisos europeos, EE UU ha sido el único destino exterior de Aznar en este 2003, en el que tenía previsto viajar también a América Latina, especialmente a Colombia, Brasil, Argentina y quizás Chile. No lo hará hasta noviembre, cuando vaya a Santa Cruz, en Bolivia, para participar en la Cumbre Iberoamericana. De momento, son los nuevos líderes de Brasil, Luis Inazio Lula da Silva, y Argentina, Néstor Kirchner, los que vendrán a Madrid, a mediados de mes.

Con anterioridad, el único dirigente español que se ocupó específicamente de los hispanos estadounidenses fue Don Juan Carlos. Los reyes hicieron en 2001 una gira con ese objetivo por Tejas, Misisipi y Florida, que tenían previsto continuar este año por otros Estados. Pero La Moncloa empezó a hablar del viaje hispano de Aznar el pasado septiembre, y La Zarzuela dejó de hablar del suyo.

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Según fuentes gubernamentales, la gira del presidente del Gobierno no se hizo antes por los largos desplazamientos que implica el viaje y por la complejidad del colectivo hispano, que en un 25% de los casos no habla español e incluye desde argentinos de origen alemán hasta afrocubanos, pasando por mexicanos.

Constituyen más de un tercio de la población en los Estados que visitará Aznar y tienen gran peso en otros, como Nueva York o Florida, clave en las elecciones presidenciales.

La pujanza económica y demográfica configura estas comunidades como un mercado en alza y una fuerza social en auge. Aznar las abordará a través de una serie de actos culturales, de encuentros con hombres de negocios y de entrevistas con líderes políticos como el gobernador de California, Gray Davis, o el de Nuevo México, Bill Richardson, ambos hispanos.

Previamente, Aznar pasará los días de hoy y mañana en San Salvador, donde presidirá una cumbre de mandatarios centroamericanos y analizará la unión militar que se deriva de la integración de 415 soldados salvadoreños, 365 hondureños, 300 dominicanos y 111 nicaragüenses en la Brigada Plus Ultra, que España mandará en Irak y que comprenderá en total a unas 2.500 personas.

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