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Exteriores considera "sorprendente" la nueva postura del Reino Unido sobre Gibraltar

El PSOE pide una respuesta dura a las declaraciones de MacShane

El secretario de Estado de Asuntos Europeos, Ramón de Miguel, se mostró ayer "sorprendido" por las declaraciones sobre Gibraltar que hizo a EL PAÍS el secretario británico para Asuntos Europeos, Denis MacShane, y consideró que "no son oportunas". De Miguel comentó que las afirmaciones "fuera de tono" de MacShane "suponen un afán de ruptura (...) que no está en el espíritu ni del Gobierno español ni del británico". El PSOE ha pedido al Gobierno que dé una respuesta "contundente" al Ejecutivo británico por estas palabras "ofensivas y peligrosas". Para IU está claro que el PP "hacía propaganda" cuando presentaba como inminente un pacto para compartir la soberanía del Peñón.

En sus declaraciones a este periódico, Denis MacShane advertía de que el Gobierno británico descarta toda posibilidad de acuerdo con España sobre Gibraltar, y comparaba el Peñón con Ceuta y Melilla. "Gibraltar es para Gran Bretaña un poco lo que Ceuta y Melilla son para España. No es parte de nuestro territorio, pero la gente de allí se siente muy británica, del mismo modo que la gente que vive en Ceuta y Melilla se siente ciento por ciento española". "Madrid y Londres tienen temas más importantes que tratar", añadió. MacShane se mostró escéptico sobre la posibilidad de que Gibraltar "vuelva a la mesa negociadora con la esperanza de obtener resultados positivos".

El secretario de Estado de Asuntos Europeos, Ramón de Miguel, calificó anoche de "insólitas" e "inoportunas" estas afirmaciones de su colega británico. En declaraciones a Efe, De Miguel dijo que "suponen un afán de ruptura (...) que no está en el espíritu ni del Gobierno español ni del británico". "Sabemos que hay dificultades, pero en ningún momento el espíritu de negociación para buscar una solución al problema de Gibraltar ha sido puesto en duda, ni por el Gobierno británico ni por el Gobierno español", insistió.

De Miguel cree que las palabras de MacShane -quien también dijo que "las posibilidades de llegar a un acuerdo no aceptado por los gibraltareños son cero"- son "insólitas", porque "se desvían de la tónica constructiva que ha sido mantenida por ambos Gobiernos y por el propio ministro de Exteriores británico, Jack Straw, desde el principio de la negociación". Incidió en la idea de que "esta negociación es difícil", pero consideró que "en esta tarea siempre todos hemos tratado de mantener un espíritu constructivo, tratando de hacer frente a las dificultades, y viendo de manera realista los problemas", con lo cual, agregó, "hay aquí una ruptura, un deseo de ruptura muy extraño".

De Miguel recordó que el viernes se reunió con MacShane y en ese encuentro no hablaron de Gibraltar. "No reiniciamos la negociación y, por tanto, la situación en este momento está como estaba antes; no ha habido ninguna modificación en la dinámica de la negociación; los términos en los que fue iniciada siguen siendo los mismos", enfatizó.

Además, De Miguel mostró su sorpresa por el hecho de que "un colega europeo, un secretario de Estado de Asuntos Europeos, desconozca la diferencia entre Ceuta y Melilla y Gibraltar". Subrayó que Ceuta y Melilla "son parte integrante de España, y, por tanto, son parte de la UE", mientras que Gibraltar "es un territorio no autónomo, es una colonia sometida a proceso de descolonización".

"Hacer cualquier comparación entre Ceuta y Melilla y Gibraltar es absurdo", añadió De Miguel, pues Ceuta y Melilla "no han sido nunca colonias, ni lo son; no están sometidas a ninguna descolonización y no están en el tratado como territorios no autónomos, ni como colonias; están como territorios plenos, como el territorio español". "Todos sabemos cuál es el estatus de Gibraltar, estatus que se ha de resolver, tanto en el marco de Naciones Unidas en el proceso de descolonización, como en el marco de la UE, porque no parece posible que un territorio como éste mantenga la situación que mantiene", enfatizó.

Preguntado sobre si el Gobierno español, tal como se ha apresurado a pedir el PSOE, va a responder oficialmente a estas declaraciones, De Miguel afirmó que "no es bueno entrar en polémicas", porque "no se hace ningún servicio, ni a las buenas relaciones entre el Reino Unido y España ni al afán que tenemos los dos Gobiernos de buscar una solución al problema de Gibraltar, entrando en una guerra de declaraciones". Aunque añadió: "Como colega y amigo de MacShane, quiero manifestar mi sorpresa ante unas declaraciones que están fuera de tono y que pareciera que supusieran una ruptura en el diálogo entre España y el Reino Unido en el tema Gibraltar, lo cual no es cierto".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de junio de 2003