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1.277 familias de Cataluña pidieron clases de religión islámica sin obtenerlas

La Generalitat y la Comisión Islámica se atribuyen mutuamente la responsabilidad

Las familias de 1.227 alumnos de primaria de Cataluña pidieron el curso pasado al Departamento de Enseñanza de la Generalitat que impartiera clases de religión musulmana a sus hijos en el colegio, pero su solicitud no fue atendida. El Ejecutivo de CiU alega que no obtuvo ninguna respuesta de la Comisión Islámica, que debe nombrar los profesores. Por el contrario, fuentes de este organismo aseguran que el Gobierno "no tiene voluntad política".

La Ley Orgánica de Libertad Religiosa, de 1992, garantiza a los alumnos de las religiones que han firmado un convenio con el Estado -católica, musulmana, evangélica o protestante y judía- el derecho a recibir clases de su religión cuando, como mínimo, las familias de 10 estudiantes de un centro lo solicitan. El profesorado, dice la citada ley, deberá ser propuesto por "la autoridad religiosa" a la administración educativa. La Comisión Islámica de España y el Gobierno español firmaron un convenio a finales de 1992, por lo que los niños musulmanes tienen derecho a estudiar la asignatura de religión islámica en los colegios públicos y privados concertados.

En el curso 2001-2002, según los datos hechos públicos por el Departamento de Enseñanza de la Generalitat, un total de 1.178 alumnos de colegios públicos y 49 del sector privado concertado solicitaron formalmente estudiar la asignatura de religión musulmana en el colegio, pero ninguno de ellos recibió estas clases entonces, ni tampoco este año. Enseñanza no especifica en cuántos centros se produjo esta petición ni el número de alumnos por colegio que la efectuaron. El aumento, sin embargo, es notable: en 1999, tan sólo pidieron clases de religión 150 familias musulmanas, que tampoco las obtuvieron.

Falta de voluntad política

Abdul Karim Carrasco, presidente de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (FEERI), una de las dos grandes organizaciones que integran la Comisión Islámica, asegura que este derecho escolar sólo se aplica de momento en Ceuta y Melilla. El dirigente de la FEERI afirma que la Comisión Islámica "lleva varios años presentando una lista con el nombre de profesores que pueden impartir esta asignatura, pero el Gobierno no tiene voluntad política y no nombra a los docentes". En su opinión, el Gobierno de CiU "incumple el convenio por falta de voluntad política".

Según la normativa, las comunidades autónomas deben enviar las solicitudes de clases de religión recibidas a la Comisión Islámica, que, en función de la demanda, debe proponer una lista de profesores al Estado, el cual los debe nombrar de manera definitiva. La Administración educativa se ha escudado en la dificultad de identificar esta "autoridad religiosa" a la que se refiere la ley, argumento que ha perdido peso desde que la Comisión Islámica se ha erigido en interlocutor.El director de Ordenación e Innovación Educativa de la Generalitat, Pere Solà, asegura que el curso pasado la Generalitat envió a la Comisión Islámica el número de peticiones recibidas. "No hemos encontrado interlocutor", asegura, "no hemos recibido ninguna respuesta". Solà considera que será "muy difícil que esta cuestión se pueda solucionar el curso que viene", ya que no ha llegado ninguna respuesta de la Comisión Islámica ni el nombramiento de los profesores.

Según Solà, el proceso no se acaba con este nombramiento, ya que, una vez que se conozca la identidad de los profesores elegidos por la Comisión Islámica, el Departamento de Enseñanza necesitará un tiempo para revisar y decidir los contenidos que debe tener la asignatura de religión islámica, que hasta ahora no se ha impartido en Cataluña. Solà quiso dejar claro que la Generalitat no pone ninguna objeción a facilitar formación religiosa musulmana a los alumnos cuyas familias la soliciten. Cuando se den las condiciones, aseguró, "se va a cumplir la ley" en Cataluña.

Riay Tatary, presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de España, cifró recientemente en 160 el número de profesores de religión islámica que serían necesarios para cubrir las necesidades de los musulmanes que residen en el país, aunque admitió que con 40 se satisfarían las necesidades más inmediatas.

Hasta la fecha, sin embargo, sólo una confesión ha conseguido que la Administración cumpla el compromiso de ofrecer clases de religión si al menos 10 alumnos de un centro lo piden: la evangélica o protestante, que aseguran tener más de 350.000 fieles en España y disponer de unos 2.000 templos.

Según datos de la Generalitat, en el curso 2001-2002 un total de 184.620 niños de primaria de colegios privados y públicos de Cataluña estudiaron religión católica y 763 religión evangélica. En el sector público, un total de 75.761 niños se matricularon en la asignatura de religión católica, lo que supone el 36,7% del total. La clase de religión es optativa y los niños que no eligen esta asignatura tienen que realizar 105 horas de estudio en el "área de conocimiento del medio: social y cultural".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de junio de 2003