El Gobierno de Italia aprueba una reforma de los contratos laborales

El Gobierno del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, aprobó ayer por decreto legislativo una reforma del mercado laboral. Su objetivo es dar estabilidad a los contratos de colaborador y a los más precarios, y reforzar la lucha contra el trabajo negro.

El ministro de Trabajo y de Políticas Sociales, Roberto Maroni, considera que la denominada reforma Biagi -inspirada en recomendaciones del asesor del ministro asesinado por las Brigadas Rojas en marzo de 2002- "da un golpe decisivo al trabajo precario y en negro", así como "al trabajador por cuenta ajena camuflado de autónomo", usado por los contratistas para no asumir las cargas sociales de sus empleados. Maroni consideró además que la reforma favorecerá la creación de nueva ocupación gracias a la creación de una Bolsa nacional del Trabajo, que deberá favorecer el encuentro entre oferta y demanda.

Los colaboradores en Italia suponen actualmente más de 2 millones de personas, y serán considerados autónomos sólo si se puede establecer que el trabajo es por "obra". Si el empresario intenta obviar la ley "están previstas sanciones muy fuertes y el contrato precario será transformado en uno a tiempo indeterminado", explicó el subsecretario, Maurizio Sacconi. El decreto deberá ser discutido con las regiones y con los agentes sociales y verificado por las comisiones parlamentarias.

Diferencia en cotizaciones

La diferencia en las contribuciones al Estado no son indiferentes, ya que la cuota actual para los contratos como colaborador supone un 14% de los ingresos y se incrementará al 19%, mientras que el empresario paga el 33% por el empleado convencional. El aumento de las cotizaciones se aplicará más adelante cuando sea aprobada la ley de presupuestos o en el ámbito de la reforma de las pensiones.

Berlusconi anunció además que desde junio del 2001 se han creado 750.000 nuevos puestos de trabajo y aseguró que "gracias a las medidas económicas hasta ahora adoptadas el mercado laboral en Italia pasa a ser uno de los más flexibles en Europa, en un país en el que sólo un italiano de cada dos en edad de trabajar tiene una ocupación regular".

El ministro Maroni aseguró que "si en las discusiones emergen proyectos para mejorar la reforma Biagi, estamos dispuestos a introducirlas", antes de que sea definitivamente aprobada a finales del mes de julio y avanzó que entrará en vigor a partir de septiembre. "La reforma Biagi", concluyó Maroni, "será el medio para conseguir el objetivo fijado por la Unión Europea en Lisboa, o sea, que Italia consiga en 2010 llegar a tener un porcentaje de actividad del 70% frente al actual 54%. Tras la aprobación de la norma, los sindicatos han expresado algunas reticencias y el secretario general de CISL, Savino Pezzota, ha asegurado que "hay elementos que corregir".

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