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El Gobierno ejecuta en un año el 6% de todo su plan medioambiental

Ha iniciado un centenar de los 223 compromisos fijados hasta 2020

El Gobierno vasco se muestra satisfecho del primer año de funcionamiento de su nueva política medioambiental. De los 223 compromisos adquiridos, ha ejecutado 14 (el 6%) . Casi todos son la puesta en marcha de planes o elaboración de informes y las actuaciones concretas vendrán en los siguientes años. El consejero de Medio Ambiente, Sabin Intxaurraga, destacó que otros 99 compromisos ya se han iniciado. El plan medioambiental tiene vigencia hasta 2020 y pretende recuperar suelos contaminados, reducir residuos peligrosos o limitar la población expuesta al ruido.

El Departamento de Medio Ambiente, que ha reconocido la dificultad de someterse todos los años a un examen del cumplimiento de este ambicioso plan, ya ha resuelto al menos con dos aspectos formales, pero básicos, del Programa Marco Ambiental. El primero fue en noviembre, cuando presentó el informe de indicadores ambientales, que anualmente determinará la situación del medio ambiente en Euskadi, y el segundo al formular ahora el balance de lo hecho en un año.

El Consejo de Gobierno, que como todos los comienzos de junio se reunió ayer en Gernika para conmemorar el Día Mundial del Medio Ambiente, analizó el desarrollo del plan, que aborda la calidad del agua, aire y suelo; la gestión de recursos naturales y prevención de generación de residuos; protección de la naturaleza, ordenación territorial y transporte y limitación de su influencia en el cambio climático. Además se incluyen medidas legislativas, actuaciones para corresponsabilizar al ciudadano o promoción de la investigación medioambiental.

Intxaurraga calificó de "bueno" el desarrollo del plan en su primer año de funcionamiento. De los 141 compromisos establecidos hasta 2006, primera fase del plan, se han iniciado o realizado el 80% y sólo 20 están todavía pendientes de comenzar. En estos doce meses se han ejecutado un total de 14 compromisos, entre los que destacan la elaboración del plan de residuos no peligrosos, el catálogo vasco de espacios naturales protegidos, el plan de vigilancia para combatir las infracciones ambientales o la creación de un foro de coordinación con los ayuntamientos.

La actuación más concreta para la mejora del medio ambiente son los avales obligatorios para la restauración de las canteras, un requisito obligatorio por ley desde hace 19 años que las empresas del sector nunca han cumplido.

El consejero de Medio Ambiente señaló que existe una evolución positiva en la calidad del agua, el aire y el suelo así como en la gestión de los residuos, pero admitió los problemas generados por el mayor consumo de recursos naturales, el alza en la generación de residuos y el aumento del tráfico de vehículos privados.

Producción y consumo

Intxaurraga apuntó que para el próximo año los retos son lograr una producción y consumo sostenibles para minimizar la utilización de recursos naturales, materiales tóxicos y emisiones contaminantes. Para ello dijo que se abordará la ley de suelos contaminados, la reducción de la población expuesta a ruidos elevados o el plan hidrológico de cuencas internas del País Vasco.

El plan ambiental establece el compromiso de elaborar para 2004 un diagnóstico de los ciudadanos que soportan ruidos elevados y el establecimiento de estrategias de reducción, la instalación de paneles informativos de la calidad del aire antes de 2006 en municipios de más de 20.000 habitantes, reducir para ese año los residuos urbanos destinados a vertedero hasta un 75% del total, estabilizar hasta 2006 en menos de 300.000 toneladas anuales la generación de residuos peligrosos, conseguir que en 2012 el 80% de las aguas presente un estado ecológico y químico bueno o muy bueno, o recuperar la mitad de los 50 suelos públicos contaminados antes de un década.

Además de que todas las políticas públicas integren la variable ambiental, Intxaurraga abogó por una mayor implicación de la ciudadanía, lo que supone "necesariamente mejorar los sistemas de comunicación y movilizar a la ciudadanía para que sea ella la que conscientemente demande y exija un sistema de producción y un modelo de consumo más sostenible".

El consejero destacó la conciencia solidaria del País Vasco con los países menos desarrollados, ya que los 60.000 euros anuales de hace una década de fondos de ayuda al desarrollo se ha pasado ahora a más de 30 millones, canalizados por un fondo de cooperación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de junio de 2003