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La regeneración de Pasaia corre el riesgo de perder las ayudas europeas

La sociedad gestora acusa a la Autoridad Portuaria de bloquear el plan

La bahía de Pasajes podría perder una parte importante de la ayuda del Plan Urban, destinada a la regeneración de la zona, si antes de este año no se desbloquea el proyecto de La Herrera, un área muy degradada donde se prevén invertir cinco millones de euros en su reurbanización, una cuarta parte del gasto total subvencionado por la UE. El tiempo y las descoordinación institucional juegan en su contra. Félix Garciandia, gerente de Badia Berri, la sociedad que coordina la gestión de los proyectos de Pasaialdea, afirma que el Plan Urban "puede fracasar y perderse una oportunidad histórica, además de la ayuda europea, si la Autoridad Portuaria no comparte una visión de futuro que contemple una regeneración urbana integral".

Los ayuntamientos de San Sebastián, Rentería, Lezo, y Pasaia han gastado 3,8 millones de euros desde 2001, fecha en la que la UE aprobó el Plan Urban para la bahía de Pasajes, que contempla inversiones por 20,6 millones de euros, de los que la mitad se financiarán con fondos europeos.

Las principales actuaciones realizadas han sido la remodelación de la N-1 a su paso por Rentería, el parque de Lau Haizeta, en el barrio donostiarra de Alza, la regeneración de una plaza en Bidebieta y el centro de nuevas tecnologías de Larratxo. Está en marcha la construcción de un bidegorri que unirá Pasaia con las minas de Artiturri, en Oiartzun, y el proyecto de parque lúdico-cultural de la bahía pasaitarra.A pesar de que varias actuaciones son ya una realidad en la bahía de Pasajes, el proyecto estrella del Plan Urban, la regeneración de La Herrera, está parado y con "riesgo claro de perder la subvención europea si no se comparte una visión interinstitucional conjunta y comienza a ejecutarse para el año 2004", asegura Garciandia. La Herrera es una gran parcela de 118.000 metros cuadrados poblada de pabellones, muchos de ellos en avanzado estado de degradación urbanística. El titular de esta extensión industrial situada en la unión de San Sebastián con Pasaia es el Ministerio de Fomento, aunque la mayoría de los negocios existentes, apenas tienen que ver con los usos portuarios para los que fueron creados.

El Ayuntamiento de Pasaia y Oarsoaldea presentaron en mayo de 2002 una propuesta para intervenir en una parte de La Herrera (42.000 metros cuadrados) para crear una zona verde en las proximidades de la estación del Topo (EuskoTren), un área de usos terciarios y un aparcamiento subterráneo con 1.000 plazas en la parte central de La Herrera, y un Museo Naval junto a la dársena. También está previsto adecentar todas las fachadas de las viviendas situadas frente a La Herrera con una subvención del 75% a las comunidades de vecinos, cuya ejecución está condicionada a la finalización del proyecto.

En septiembre de 2002, el Puerto de Pasajes planteó una contrapropuesta que reducía en 7.000 metros cuadrados el área de actuación en La Herrera, desplazaba todo el frente de actuación 11 metros hacia Trintxerpe y proponía habilitar un gran pasillo central para el paso de los camiones. Badia Berri, que agrupa a los cinco ayuntamientos afectados, considera que esta propuesta es "inaceptable" porque "el tráfico de camiones es incompatible con el objetivo de recuperar una zona muy degradada".

A la falta de acuerdo sobre la visión del proyecto se suma un problema posterior: la reubicación de los actuales ocupantes de los pabellones en uso. Hay una treintena de negocios cuyas concesiones no vencen hasta el año 2007 en algún caso, lo que a juicio del gerente de Badia Berri, exige "abordar ya el realojo temporal y la ubicación futura de los concesionarios, una labor que corresponde a la Autoridad Portuaria".

Nuevo polígono

Algunas de estas actividades podrán reubicarse en el futuro Navalaldea, un gran polígono 60.000 metros cuadrados situado en Pasai San Juan y destinado al sector auxiliar naval. El Gobierno vasco y la Diputación guipuzcoana aportarán a partes iguales 12 millones de euros para esta operación. Sin embargo, los problemas surgieron cuando, en 1991, Puertos del Estado amplió el dominio portuario en esta zona y los propietarios de los terrenos exigieron las oportunas indemnizaciones. "Al parecer, las instituciones vascas han amenazado a Puertos del Estado con retirar su aportación si no soluciona el problema surgido ahora con los dueños del suelo, por lo que se ha iniciado un procedimiento de ocupación urgente de los terrenos y se espera que las obras comiencen antes de 2004", advierte Garciandia.

Ante estas dificultades, desde Badia Berri se insiste en que la ejecución del proyecto de La Herrera "está seriamente amenazada si no se actúa con rapidez". Su gerente se pregunta: "¿Cómo vamos a explicar a los ciudadanos que hemos desaprovechado las ayudas europeas concedidas para revitalizar el entorno de Pasaia?".

Garciandia espera que el Plan Especial del Puerto de Pasajes, que podría estar acabado antes del verano, defina la postura de la Autoridad Portuaria y ésta comparta una visión integral del plan que permita "actuar en un área de 42.000 metros cuadrados y desplazar el vial de los camiones". "Estamos ante una oportunidad única para, de verdad, cambiar el futuro de la bahía, que precisa de una intervención interinstitucional urgente y sin ambages", sostiene. El gerente de Badia Berri anima al Ejecutivo vasco y a la institución foral a "implicarse de lleno en este plan" y a "apostar de una manera decidida por la Bahía de Pasaia, al igual que han hecho en otros casos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de junio de 2003