ATENTADO DE ETA EN NAVARRA

Los vecinos de la población navarra manifiestan su repulsa en dos concentraciones silenciosas

"Que nunca más nos tengamos que volver a reunir aquí con un tema como éste. Gracias por vuestro silencio". El alcalde de Sangüesa, el independiente José Daniel Plano, agradeció a los vecinos su presencia en las dos concentraciones celebradas tras el pleno extraordinario en el que se condenó el asesinato de los dos policias nacionales. Plano estaba descompuesto, cansado después de un día terrible, y de ver y oler de cerca la muerte. La bomba terrorista estalló a 40 metros de donde él estaba. Como él, miles de vecinos no podrán olvidar jamás el 30 de mayo, una fecha a partir de la cual se sienten más vulnerables.

Hacía mucho calor cuando llegaron el ministro del Interior, Ángel Acebes, y otros políticos a la Casa de la Cultura, sede actual del Ayuntamiento. Los aplausos se hicieron aún más cerrados cuando finalizó el pleno y se pidió a los centenares de ciudadanos que guardaran cinco minutos de silencio. Sólo se rompieron con gritos desgarrados en contra de los asesinos. Con gritos, también, contra el único concejal de Batasuna que había en el Ayuntamiento, Patxi Urmeneta, que tras la ruptura de la tregua dejó de acudir al consistorio. Eso sí, antes se negó a condenar el primer asesinato de la banda en 1999.

Los aplausos siguieron a la comitiva política desde el Palacio de Vallesantoro, un edificio del siglo XVII, hasta sus coches, y allí se despidieron de sus habitantes. Apenas hubo palabras, pero sí mucha emotividad, rabia contenida y reproches a los 240 votantes de la plataforma electoral Herri Ekimena, que ha logrado un concejal. Apenas 240 votos de los 2.900 emitidos el pasado domingo, de un censo de 4.000, en Sangüesa. Sus convecinos les reprocharon ayer que miren para otro lado, que legitimen a la banda terrorista ETA. La policía baraja la hipótesis de que quizás los terroristas contaron con apoyo en un pueblo "extremadamente pacífico", como lo define su alcalde.

Después de la concentración silenciosa de la Casa de la Cultura, el alcalde se dirigió a la plaza. Allí le esperaban varios cientos de ciudadanos más, que también querían demostrar su repulsa por el atentado y su rechazo a los terroristas. Plano les pidió otros cinco minutos de silencio. "Hemos vivido con consternación esta jornada. Jamás la olvidaremos", dijo. Sangüesa, localidad con rango de ciudad, fundada en 1122, en la que nació el último príncipe de Viana y que ha sido residencia de reyes, tiene una nueva fecha para su historia. "Hoy renovamos nuestro compromiso en contra de ETA: todos y cada uno de nosotros", proclamó ayer su alcalde.

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