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Nace en Europa un bebé cuyo sexo fue seleccionado por deseo de los padres

Una pareja europea tuvo hace tres meses un bebé de sexo seleccionado por su libre deseo, es decir, sin que hubiera riesgo de una enfermedad hereditaria asociada al sexo. La pareja, natural de un país mediterráneo, utilizó los servicios de Frank Comhaire, un médico de Gante (Bélgica), pero la técnica de selección de sexo -basada en la separación de espermatozoides- se realizó en la empresa Microsort, de Laguna Hills (California, EE UU), que tiene la patente. Comhaire se limitó a enviar a Estados Unidos el esperma del hombre, y después hizo una fecundación in vitro convencional con un óvulo de la mujer.

"En la actualidad hay otras tres parejas europeas que se han sometido a mis técnicas y esperan en estos momentos un hijo o una hija, de acuerdo con su elección", declaró ayer Comhaire a la agencia Efe. Otros clientes están a la espera, entre ellos una pareja sevillana que ya tiene tres hijos varones y ahora quiere una niña, y que solicitó la técnica al médico belga hace dos semanas. Esperan intentar el embarazo en octubre.

En España, la selección del sexo de los hijos está prohibida excepto en los casos en que la pareja sea portadora de una enfermedad hereditaria asociada al sexo. Un ejemplo es el tipo más común de hemofilia. La mutación responsable está en el cromosoma X. Si la madre es portadora (es decir, lleva la mutación en uno de sus dos cromosomas X), los hijos varones (XY) tienen un riesgo del 50% de ser hemofílicos. Sin embargo, las hijas (XX) siempre estarán sanas, puesto que la posible mutación heredada de la madre queda cubierta por el otro cromosoma X. En estos casos, la ley española permite seleccionar una hija.

La estrategia de separación de espermatozoides se basa en una técnica bastante común en los laboratorios de investigación básica. Lo que ocurre es que la empresa californiana Microsort tiene en su poder, desde 1996, la patente mundial para utilizarla en la selección de sexo.

El jefe del laboratorio de andrología del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI), Nicolás Garrido, explica: "Microsort utiliza un aparato, llamado citómetro de flujo, que separa las células una a una según la cantidad de fluorescencia que emitan. Si los espermatozoides se tiñen con una sustancia fluorescente, los que llevan el cromosoma X, que es más grande, emiten más fluorescencia que los que llevan el cromosoma Y, más pequeño. Así se pueden seleccionar los espermatozoides que interesen".

La técnica es imprecisa: tiene un 90% de éxito si se quiere una niña, y un 70% si se quiere un niño. En los casos en que, por las razones médicas mencionadas, la selección de sexo es legal, el IVI y otros centros españoles utilizan una técnica mucho más fiable: generar varios embriones por fecundación in vitro, y después tomar una muestra de cada uno para analizar sus cromosomas con un 100% de fiabilidad.

Sin embargo, Garrido explica que su laboratorio envía a veces el esperma a Microsort antes de hacer las fecundaciones in vitro. "No es una garantía, pero siempre ayuda tener la muestra de espermatozoides enriquecida en el tipo de cromosoma que interesa", dice el científico. Así basta con generar y analizar unos pocos embriones para asegurarse de que al menos uno tiene el sexo requerido para evitar la enfermedad hereditaria.

Según Efe, la clínica de Gante, llamada Fertility Clinic, cobra 6.000 euros, de los que 2.800 acaban en Microsort.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de mayo de 2003