Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
ELECCIONES 25M | Comicios municipales en Cataluña

Una plaza ganada

En su vigésimo aniversario como alcalde, Manuel Mas se ofreció para encabezar una vez más -y ya van siete- la candidatura socialista. En esa ocasión concluyó su discurso con un elocuente "adelante, que la plaza es nuestra". Y aunque en la presentación de la candidatura advirtiera a los militantes de que no confíen en victorias fáciles, lo cierto es que Mas (Manuel) tiene todas las de ganar. Le avalan 20 largos años de reinado en los que Mataró ha vivido una notable transformación que la ha convertido en destino preferente para miles de ciudadanos. A pesar de los problemas de falta de vivienda que este crecimiento comporta -la ciudad ha agotado prácticamente su suelo urbanizable-, Mas todavía cuenta con su popularidad y experiencia, y vistosas obras como el Nou Parc Central.

Nadie, pues, cuestiona la victoria socialista. La duda radica en si el PSC será capaz de revalidar la inesperada mayoría absoluta obtenida en 1999, favorecida por el voto de castigo a CiU por parte de su propio electorado. Pero hoy el nuevo candidato nacionalista, Joaquim Esperalba, entra en el ruedo electoral con entusiasmo juvenil y voluntad de recuperar el terreno perdido. Esperalba, que se defiende mejor en las distancias cortas, trata de convencer a los votantes visitándoles, literalmente, casa por casa.

El ascenso de CiU es más probable que el del PP, aun cuando su candidato, Joan López, asegure que, a pesar de la guerra, su partido ha ganado militantes. El resto del pastel se repartirá entre ICV, que en coalición con EUiA podría recuperar el tercer concejal, perdido en 1999, y quizá convertirse en socio de gobierno de los socialistas como antaño, y con ERC, que si sabe aprovechar el viento favorable que sopla a su favor, podría finalmente entrar en el Ayuntamiento y solventar esta irregularidad histórica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de mayo de 2003