Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Sanidad abre las dos primeras agencias sanitarias de la región en Alcorcón y Alcalá

Las nuevas oficinas de trámites administrativos llegan con más de un año de retraso

Alcorcón y Alcalá de Henares son las dos primeras ciudades de la región en las que la Consejería de Sanidad ha abierto una agencia sanitaria. Estas oficinas, uno de los proyectos estrella del consejero de Sanidad, José Ignacio Echániz, nacen con el objetivo de concentrar en una ventanilla única todos los trámites que el ciudadano necesita para ser atendido en la sanidad pública. La implantación de las agencias, sin embargo, llega con un año de retraso, y las dos abiertas actúan por el momento como simples "puntos de información", según explicaron ayer los empleados de la agencia de Alcorcón.

En una sanidad pública que cada vez gestiona más centros sanitarios (casi 500 en la región) y ofrece más servicios, las agencias sanitarias serán la puerta de acceso del ciudadano a la sanidad pública, según los responsables de la Consejería de Sanidad.

Da igual lo que el paciente necesite: pedir hora al médico; saber cuándo puede ser intervenido; escoger en qué hospital y por qué médico; resolver el papeleo; conseguir la tarjeta sanitaria... Todo ello le será solucionado por los trabajadores de las agencias, algo así como unos tutores sanitarios, afirma Sanidad.

Oficina piloto

La agencia de Alcorcón, que Sanidad ha utilizado como "agencia piloto", fue abierta hace dos meses en Alcorcón, en la calle del Parque Bujaruelo, 3, en una zona de nueva construcción junto al barrio de Los Castillos. La agencia de Alcalá de Henares fue abierta en marzo.

La Consejería de Sanidad aún no ha inaugurado las dos oficinas, cuya presentación oficial está prevista para la próxima semana, cuando falte un mes para las elecciones.

La agencia de Alcorcón ha funcionado desde febrero sólo como "punto de información en el que los ciudadanos también pueden tramitar sus quejas y reclamaciones", según explicaron los empleados a un ciudadano que acudió a la agencia para conseguir su tarjeta sanitaria. "Si quiere su tarjeta, tendrá que acudir al centro de salud que le corresponda", informó una empleada.

Un portavoz de Sanidad explicó ayer que "las agencias están sólo en su primera fase de funcionamiento y en los próximos meses irán ofreciendo cada vez más servicios".

Sanidad ha ido retrasando en los dos últimos años la apertura de las agencias sanitarias y el número de oficinas que iba a abrir. A finales de 2001, los responsables de la consejería anunciaron que iban a ser abiertas unas 50 agencias (una por cada 100.000 habitantes) entre 2002 y 2004 por toda la región. Posteriormente esta cifra ha sido reducida a una por cada área sanitaria, 11 en total.

Si el número de oficinas disminuía, los plazos de tiempo se alargaban: de abrir unas 15 por año desde 2002, se pasó a dos antes del verano de 2002 y, finalmente, estas dos mismas agencias han sido abiertas ahora.

Según explícó hace unos meses un portavoz de Sanidad, el principal problema que ha encontrado el Gobierno para extender las agencias ha sido la complejidad del sistema informático necesario para su funcionamiento.

El Gobierno regional reserva a las agencias sanitarias una posición central en el futuro de la sanidad pública. Como puerta de acceso de los ciudadanos al sistema sanitario, las agencias deberán repartir a los pacientes entre todos los centros sanitarios de la región.

El sistema funcionaría como una gran base de datos informatizada donde estén incluidos todos los recursos sanitarios de la región: médicos, camas hospitalarias, quirófanos...

Un paciente que necesite ser operado de cataratas, por ejemplo, será informado en la agencia de la lista de espera en todos los hospitales de la región. Si el paciente prefiere ser operado cerca de casa, o por un médico determinado, deberá someterse a la lista de espera que el centro o el facultativo tengan. Pero si hay otras opciones más rápidas, el paciente podrá elegirlas, aunque sea en otros hospitales de la región.

Este modelo, aplicado a toda la población y centros sanitarios de la región, permitirá a medio plazo optimizar los recursos sanitarios y acortar las listas de espera, según los responsables de Sanidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de abril de 2003