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GUERRA EN IRAK | Discrepancias en el PP

El diputado del PP que preside la Comisión de Justicia rechaza la guerra

Otros cuatro concejales populares se dan de baja por no compartir la línea de su partido

Las disensiones en las filas del PP con respecto a la posición sobre la guerra crecieron ayer no sólo en número sino en relevancia. El diputado del PP y presidente de la Comisión de Justicia e Interior del Congreso, Jesús López-Médel, publicó ayer un artículo en El Diario Montañés en el que se muestra en contra del conflicto. "Por muy dictatorial y sanguinario que sea el presidente de un país", escribió, "sólo sobre la base de sospechas más o menos fundadas no puede considerarse proporcionada una reacción como es un conflicto bélico contra todo un pueblo".

López-Médel es el político del PP de mayor rango que se desmarca tan claramente de las tesis oficiales. Preguntado ayer por el contenido de este artículos, este diputado cántabro se ratificó en su discrepancia con la guerra pero añadió que él no lo interpreta como un "desmarque" de las tesis oficiales de su partido sino como una demostración de que dentro del PP "existen diferentes sensibilidades". En su artículo, escrito tras ver en la calle carteles con su foto acompañada de la palabra "asesino", argumenta: "Sólo desde un amplio acuerdo internacional puede legitimarse, no sólo desde un punto de vista moral sino también jurídico, una reacción tan contundente". Además defiende que, puestos a buscar prioridades, él prefiere dar preferencia a la paz antes que a la seguridad.

No es la primera vez que López-Médel se muestra contrario a la guerra. El artículo publicado ayer es la segunda parte de otro que escribió antes de que estallara la guerra, el pasado 21 de febrero. En el texto que publicó ayer señala que en esta ocasión expone la misma opinión contra el ataque militar pero "agravada por el dolor ante los acontecimientos y también con la pena ante lo que está sucediendo" en España. Aunque no llega a aclararlo, el artículo, titulado "Hombre de paz", sugiere que son precisamente las acusaciones de "asesinos" contra los diputados del PP y las presiones las que le han hecho escribir el texto.

El que fuera cabeza de lista del PP por Cantabria en las pasadas elecciones votó, como todos los diputados del PP, antes de que se iniciara la invasión de Irak una proposición de apoyo a la política del Gobierno con respecto a este conflicto. Tanto en el artículo como en sus declaraciones de ayer, López-Médel sostiene que en ningún momento se ha votado en el Congreso "a favor o en contra de una guerra". Y recuerda para probar esa afirmación que ésa es precisamente una de las críticas de la oposición: el hecho de que el Gobierno impidiera que se pronunciara el Congreso.

Ayer se conocieron cuatro nuevos nombres en el lento goteo de concejales del PP que abandonan el partido como protesta por la postura de apoyo a la guerra. En Elche, municipio alicantino gobernado por el PSOE con mayoría absoluta, la concejal del PP María José Quero formalizó su renuncia a la militancia y a la pertenencia al grupo popular. Quero, número tres en las listas municipales del PP en Elche en las últimas elecciones, explicó que la posición de su partido le ha causado un sentimiento de "conflicto interno" que le impide seguir en un partido que "desoye las resoluciones de la ONU y a la mayoría de los ciudadanos".

Otros dos concejales siguieron sus pasos en Cataluña, Juan Manuel Ruiz y Concepción Fernández, ediles de Santa Coloma de Gramenet, una población de 120.000 habitantes gobernada por los socialistas. El PP tenía tres ediles. En Cataluña, recientemente dejaron el PP los concejales de Mora de la Nova (Tarragona) Francisco José Ramón y de Montmeló (Barcelona) Francisco Mariscal.

En el Ayuntamiento de Almería, donde el PP está también en la oposición, Ruth García Orozco se pasó también al Grupo Mixto después de aclarar su oposición al conflicto. García Orozco es una de los 13 ediles que tiene el PP en Almería, frente a 12 del PSOE y 2 de IU. En Andalucía ya han seguido este camino 13 concejales populares. Aunque el más relevante militante andaluz en abandonar las filas del PP ha sido el ex ministro de Trabajo Manuel Pimentel, opuesto a una guerra que considera "ilegal". también en Ferrol (Galicia) Ramón Cemalmor siguió este camino, mientras José Miguel Bravo de Laguna, el presidente del parlamento canario, votó en contra de la guerra, junto a Coalición Canaria, pero sin abandonar el PP.

Otro veterano dirigente, Félix Pastor Ridruejo, miembro del comité ejecutivo, dijo en una entrevista en El Mundo que "Bush es una amistad peligrosa, es un personaje lamentable, mantiene posiciones tan detestables como para alejarnos de él". Añadió que "el pueblo español tiene derecho a que su Gobierno le mantenga alejado de todas las guerras". "Ha saltado por los aires la idea de un PP moderado, humanitario y cristiano", añadió, para concluir que "el voto cristiano va a perderse por la absoluta indiferencia del Gobierno a las posiciones del Papa Juan Pablo II".

Este fin de semana fue Julio Mateo, alcalde de Bustarviejo (Madrid), quien se desmarcó con la lectura de un manifiesto contra la guerra durante un pleno. El secretario general del PP madrileño, Ricardo Romero de Tejada, achacó esa postura al hecho de que Mateo no repetirá candidatura. Esa es la tesis que se defiende desde la dirección popular respecto a todas las dimisiones. Sin embargo, todos los concejales del PP en este pueblo firmaron ayer un comunicado en que se solidarizan con el alcalde y muestran la oposición de todo el grupo popular a la guerra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de abril de 2003