AMENAZA DE GUERRA | El debate en la ONU

Palacio no excluye retirar la propuesta para evitar el veto

La ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, constató ayer tras entrevistarse en París con su colega Dominique de Villepin, que la decisión de Francia de vetar una nueva resolución del Consejo de Seguridad es inamovible y anunció que una de las opciones que consideran EE UU, Reino Unido y España es no someter a voto el borrador de resolución que apadrinan, a fin de evitar una grave crisis en la ONU. La ministra insistió, no obstante, en que el empeño actual es lograr que la resolución tenga los apoyos necesarios en la votación que, aseguró, debería realizarse el próximo viernes, como muy tarde.

"No presentarlo [el proyecto] a votación, incluso en el supuesto de tener un respaldo suficiente, es una posibilidad que estamos contemplando, a la vista de la afirmación absoluta y tajante por parte de Francia del veto, porque indudablemente el veto tiene consecuencias en el sistema de Naciones Unidas", declaró ayer Palacio en los pasillos del Senado poco después de regresar de París.

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Esta apertura de la ministra a una eventual renuncia al voto contrasta con el desafío lanzado hace pocos días por el presidente de EE UU, George W. Bush, de que el borrador sería sometido a votación en cualquier caso, para que cada miembro del Consejo de Seguridad definiera su posición "con respecto a Sadam Husein". También incide en las prisas del presidente del Gobierno, José María Aznar, por argumentar que un ataque votado por Francia pero apoyado por la mayoría del Consejo sería legal como la intervención aliada en Kosovo. Precisamente en aquel caso se renunció al voto para evitar el veto ruso.

Lo que Palacio vino a decir ayer es que, cuando concluya la tramitación de la propuesta actual -"esperamos que como muy tarde se someta a votación el viernes", dijo- los tres proponentes echarán las cuentas de votos y vetos sin excluir la opción de renunciar a que se vote.

Pero la tarea actual, recalcó, es lograr consensos en torno a la reforma de la propuesta, que centró en dos puntos: "modificar el tipo de objetivación" de la "voluntad creíble de desarme" que debe manifestar Sadam Husein, y "alargar el plazo". Palacio reiteró que, en este segundo punto, el Gobierno es reacio a grandes variaciones - "si el plazo es de 45 días, España estará en contra", aseguró- y afirmó que nadie ha cuestionado otros aspectos del borrador como, por ejemplo, la necesidad de que, una vez aprobado el proyecto, el Consejo tenga que volver a reunirse y decidir que Irak ha cumplido para parar el ataque.

Palacio dijo respetar la posición francesa que, subrayó, coincide con la española en que el objetivo es el desarme de Irak salvo porque París "recientemente ha tenido un deslizamiento hacia el desarme diferido" y aseguró que su conversación con Villepin había girado en torno a cómo salvar el consenso europeo, pese a las diferencias. También afirmó que la opinión del secretario general de la ONU, Kofi Annan, de que la guerra sería ilegal sin el amparo de ese organismo, "es a tener en cuenta".

El embajador de España ante la ONU, Inocencio Arias, declaró ayer a la Cadena Ser que, durante la crisis de Kosovo, Annan "dijo prácticamente lo contrario", y añadió: "En aquella ocasión aplaudimos y ahora, como EE UU es el líder de esto, todos vamos a gritar 'hay fábula, hay fábula, aquí hay orsay o juego sucio'. En aquella ocasión Annan lo dijo claramente y yo aplaudí que fuera valiente de decirlo".

El ministro de Exteriores francés, Dominique de Villepin, junto a su homóloga española, Ana Palacio, ayer en París.
El ministro de Exteriores francés, Dominique de Villepin, junto a su homóloga española, Ana Palacio, ayer en París.AP

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 12 de marzo de 2003.

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