Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Profesor Michel Camilo

El pianista Michel Camilo cambió ayer la música por la palabra para mostrar las esencias del jazz latino. Vestido de negro, sin separarse del piano y micrófono en mano explicó durante dos horas a medio centenar de personas en el Teatro Arriaga de Bilbao los orígenes de los ritmos caribeños, las herencias de la música clásica y los intercambios con los vecinos del Norte que han dado como resultado lo que hoy se conoce como jazz latino.

Fue una de las clases magistrales que Camilo (Santo Domingo, 1954) imparte desde hace siete años por todo el mundo. La experiencia comenzó alrededor de los festivales de jazz en los que actuaba el autor de On Fire y uno de los protagonistas de la película de Fernando Trueba, Calle 54. "Al final de los conciertos siempre la gente se acercaba a preguntar. El público quiere saber más. De ahí surgió en Berna la idea de hacer un master class para el público", recuerda. "A mi generación le corresponde comunicar el jazz a más gente".

El pianista y compositor Michel Camilo imparte en Bilbao una clase sobre las esencias del jazz latino

Enseguida llegó la demanda de los profesionales de la música interesados en el jazz latino y las clases proliferaron en la Universidad de Nueva York, en Montreux, en La Haya, en Nuremberg o en Japón. La próxima cita será en el Berklee College de Boston, donde las lecciones de jazz latino de Camilo se extenderán una semana, tomando el relevo a un seminario que acaba de impartir el guitarrista Pat Metheny. "Responden muy bien en lugares donde, gracias a Dios, lo latino todavía es exótico", explica.

Camilo pidió disculpas antes de empezar con una media sonrisa. "Será tedioso porque hablo mucho", advirtio a la audiencia, formada por estudiantes de Conservatorio, músicos profesionales y aficionados, ávidos de ritmos latinos.

No lo fue para la mayoría. "Me ha aclarado en una hora 15 años de búsqueda", le dijo rendido uno de los particiapantes. Para otros se quedó corto. "Si vienes como especialista buscas algo más pianístico, más avanzado", señaló Jon Urrutia, músico y profesor de piano del Conservatorio Pablo Sarasate de Pamplona. "Lo bueno es que sus explicaciones son asequibles". Y algunos se levantaron de la silla dicendo: "Con verle de cerca ya estamos tan contentos".

"Nuestro abuelo es África". A partir de ahí, comenzó a seguir la trayectoria de los ritmos latinos, apoyándose en el piano o chasqueando los dedos para reforzar la teoría. Habló de claves, compases, corcheas, son, mambo, congas y ragtime; de los clubes de Nueva York y de Chopin y Ravel, y de cómo se enredan entre sí las historias de los grandes del jazz.

Tras Camilo, detallaron cómo se comunican los músicos de jazz el bajista Charles Flores y el batería Horacio El Negro Hernández, con quienes grabó su último disco, Triángulo. Para acabar, el trío al completo mostró lo que denominan el Laboratorio de Medicina: "Hacemos una disección de cada pieza".

Camilo aseguró que es el primero en sacar provecho de las clases: "Enseñar es compartir. Aprendes a conceptualizar, a decir con palabras lo que haces sin darte cuenta". Además de los conceptos, a sus ocasionales alumnos les resumió lo fundamental de la música de hoy: "Todo vale, si tiene cabeza, cuerpo y extremidades".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de marzo de 2003