Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Rosa Díez cuestiona que en el País Vasco existan condiciones democráticas para los comicios de mayo

La presidenta de los socialistas españoles en el Parlamento Europeo, Rosa Diez, cree que el debate que hay que abrir en la sociedad vasca, más allá de la conveniencia o no de presentar listas conjuntas entre el PP y el PSE, es la celebración o no de las elecciones municipales y forales. En su opinión, se trata de dilucidar si en Euskadi se dan las condiciones democráticas para acudir a las urnas. Para Díez la respuesta sería muy clara si le preguntaran por un tercer país imaginario en el que los ciudadanos que van en las listas de los partidos de la oposición deben llevar escoltas porque les pueden matar. Si "nos dijeran que el partido que gobierna" en ese país imaginario se garantiza su propia seguridad prestando apoyo moral -17 alcaldías- al partido ligado a los terroristas que asesinan a los constitucionalistas, la respuesta sería que "no se dan las condiciones democráticas, ni la igualdad de todos ante la ley". En un artículo publicado en el diario El Correo Español, Rosa Díez asume, no obstante, que lo que en cualquier sitio sería de sentido común en el País Vasco sería una cuestión más complicada, ya que algunas conclusiones que parecen de "puro sentido común" llevarían a tomar decisiones extraordinarias para las que no sabe si la clase política y la opinión pública están preparadas.

El ejemplo de las elecciones es, para Rosa Díez, aplicable también a Herri Batasuna. "Han tenido que ocurrir muchas tragedias, se han tenido que constatar demasiadas traiciones, hemos tenido que percibir problemas reales para la convivencia, antes de tomar decisiones políticas y/o judiciales como las que hoy están en marcha. Quizá tenga que ser así y la maduración de las conciencias requiera tanto tiempo", señala.

Sin embargo la europarlamentaria sospecha que el tiempo se está acabando y cree que habrían de adoptarse medidas extraordinarias, porque "aquí, como en las repúblicas de la antigua Yugoslavia, alguien planteará un referéndum trufado sobre el resultado de unas elecciones también trufadas".

Díez sostiene la tesis de que el nacionalismo entenderá la victoria electoral como un refrendo a su plan y que lo utilizará para plebiscitar antes de diciembre el conocido como plan Ibarretxe. "¿Qué haremos entonces?", se preguntó. "¿Decir que el referéndum es ilegal? ¿No merece la pena que reflexionemos sobre lo previo, sobre estas municipales trufadas que el PNV utilizará como palanca para el proyecto secesionista en marcha?", concluye.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de febrero de 2003