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LA RESPUESTA AL CRIMEN DE ETA

Socialistas y populares reclaman echar a Batasuna de la alcaldía de Andoain

El secretario general de los socialistas vascos, Patxi López, se proclamó ayer partidario de desplazar a Batasuna de los ayuntamientos donde gobierna al afirmar que sus miembros "no tienen legitimidad para intervenir en los asuntos públicos". López respondía de este modo al polémico pleno municipal celebrado la víspera en Andoain, donde el alcalde de esta formación radical, José Antonio Barandiaran, y otros tres ediles más, se negaron a condenar el asesinato por ETA del jefe de la Policía Municipal de esta localidad y militante socialista, Joseba Pagazaurtundua. "¡Nunca más un alcalde de Batasuna para justificar un asesinato!", exclamó ante la multitud que acababa de manifestarse por las calles de Andoain para protestar por este atentado.

El mensaje de López impacta de nuevo en la línea de flotación del consistorio de Andoain, donde tanto socialistas como populares han tratado, sin éxito, de desplazar de la alcaldía al primer edil en varias ocasiones a lo largo de la legislatura. Para conseguirlo -la antigua EH tiene 5 ediles, igual que PSE-EE y PNV-EA, mientras el PP tiene dos- necesitan el concurso de los nacionalistas, que se siempre han negado a apoyar una moción de censura que represente el desplazamiento del gobierno muncipal de la formación radical, incluso cuando fue asesinado el también vecino José Luis López de Lacalle. En esta misma línea se manifestó más tarde el dirigente popular y ministro de Administraciones Públicas, Javier Arenas, presente también en la movilización convocada por los socialistas vascos y UGT. Arenas calificó de "indignidad" que en esta localidad guipuzcoana de 15.000 habitantes gobierne Batasuna. Y se mostró confiado en que PNV y EA "tomen una decisión e impidan que Batasuna tenga poder político en sitios como Andoain, donde ha sido asesinado un ciudadano".

Cordura y unidad

El secretario general del PSE fue el único que tomó la palabra ante los manifestantes y exigió "cordura, sensatez y compromiso de unidad" para que los partidos democráticos se enfrenten a ETA. "Ya no bastan las condenas ni la solidaridad del momento", dijo, "sólo sirve quien no está pasivo, quien actúa y pone los medios para combartir a ETA".

A la manifestación acudieron representantes de todas las fuerzas políticas, salvo Batasuna, y de instituciones sociales vascas. Entre ellos, el presidente de la patronal vasca Confebask, Román Knörr, el rector de la UPV, Manuel Montero y la ararteko (Defensor del Pueblo), Merche Agúndez. Pero, sobre todo, numerosos simpatizantes y militantes socialistas, trabajadores y miembros de UGT compañeros de la víctima -sujetando la pancarta estuvo Nicolás Redondo Urbieta-, "luchadores por la libertad", les definió López.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de febrero de 2003