Reportaje:CRÓNICA EN VERDE

'Cuéntame tu vida, tronco'

El número de árboles singulares de la provincia de Córdoba rebasa los 400 ejemplares

Córdoba es la primera provincia andaluza que cuenta con un detallado inventario de árboles singulares. Un ejemplar se considera singular cuando por algún motivo se diferencia del resto de individuos de su misma especie. Puede que sean el tamaño, la edad, su particular morfología o algún factor histórico, religioso o cultural ligado al individuo en cuestión, los factores que otorguen un valor especial a un solo árbol, y estas son las variables que rastrearon Rafael Tamajón y Joaquín Reyes, especialistas de la Universidad de Córdoba, cuando hace más de dos años se lanzaron a explorar esta provincia en busca de árboles singulares.

El trabajo pudo completarse gracias a la información que aportaron numerosos ayuntamientos y, sobre todo, a la colaboración que prestaron un buen número de ciudadanos a los que la Diputación convocó mediante la campaña Cuéntame tu vida, tronco, destinada, precisamente, a identificar aquellos árboles singulares de los que no se tenían referencias.

Finalmente pudo elaborarse un detallado inventario, que acaba de ver la luz, en el que se identifican más de 400 árboles, junto con algunas arboledas de pequeño tamaño que también se han considerado valiosas. Ninguno de estos elementos, sin embargo, goza de protección, aún cuando la figura de monumento natural se ha aplicado ya en otras provincias para preservar vegetales de estas características.

El árbol más alto de la provincia es un plátano de sombra, que alcanza los 42 metros, localizado en Priego de Córdoba. Aunque, como señalan los autores del trabajo, no es el más alto de España, se trata de un ejemplar realmente notable ya que esta especie raramente rebasa los 35-40 metros de altura. En el apartado de los ejemplares autóctonos, destacan un nogal que crece en Almedinilla (28,5 metros) y una encina en Cabra (24 metros). No son, sin embargo, medidas excepcionales comparadas con los 82 metros de un eucalipto blanco localizado en Vivero (Lugo), que ostenta el record nacional.

En lo que se refiere a la anchura de copa, la máxima registrada en Córdoba la tiene un nogal de la Venta de las Navas, en Almedinilla, que supera los 37 metros, la máxima registrada hasta ahora en todo el país para esta especie. También se han localizado diferentes ejemplares, de distintas especies (nogal americano, encina, pino piñonero, alcornoque, plátano de sombra y eucalipto rojo), cuya copa rebasa los 25 metros.

Determinar la edad de algunos árboles ha sido una tarea más compleja y, sobre todo, menos precisa, ya que ha habido que recurrir a diferentes métodos de estimación, de acuerdo a la especie y las condiciones ambientales de su entorno. Las encinas son, en este caso, las que presentan una mayor longevidad, ya que todas las incluidas en el inventario rebasan los 300-400 años, destacando la de Los Lotes, en Hinojosa del Duque, y la del Tejón, en Priego de Córdoba, con una edad estimada en 700-800 años, lo que las convierte en los árboles más viejos de la provincia.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

De nuevo aparecen registros de cierto valor a escala nacional cuando lo que se evalúa es el perímetro de tronco. La encina del Navazuelo, localizada en Carcabuey, es, con sus 9,5 metros, la más gruesa de las descritas hasta ahora en España. También se incluye en el inventario un quejigo, que curiosamente crece en la misma finca que la encina, cuyo perímetro de tronco (7,30 metros) se acerca al record nacional para esta especie, fijado en 8,10 metros.

Aunque la mayoría de los árboles seleccionados por Rafael Tamajón y Joaquín Reyes lo han sido por sus características morfológicas, también aparecen en este catálogo ejemplares cuyo valor viene determinado por alguna circunstancia histórica, como es el caso de la encina plantada por Niceto Alcalá-Zamora cuando era niño, y que crece en su casa natal de Priego de Córdoba, convertida hoy en museo.

Quizá el árbol más curioso de los descritos en esta obra, editada por la Diputación de Córdoba, sea una encina próxima al Santuario de la Virgen de Luna, en Pozoblanco, que produce bellotas que se apartan de la morfología típica ya que presentan una cáscara con un resalte de forma más o menos triangular, que los vecinos han identificado con el manto de la Virgen. No se trata, sin embargo, de un hecho único ni milagroso, ya que en Cordobilla de Lácara (Badajoz) la conocida como Encina de la Virgen produce bellotas similares.

Comentarios y sugerencias a propósito de Crónica en verde pueden remitirse al e-mail: sandoval@arrakis.es

Grandes y viejos

Los árboles más grandes de la Tierra son las secuoyas, entre las coníferas, y los eucaliptos, entre las frondosas. Aunque las secuoyas sólo se encuentran en Norteamérica, antes de las glaciaciones también crecían en Europa. La conocida como Founder´s Tree (árbol del fundador), localizada en el Parque de Humboldt Redwoods (California), mide más de 112 metros de altura o, lo que es lo mismo, la altura equivalente a un rascacielos de 40 pisos. La bautizada como General Sherman, en el también californiano Parque Nacional Sequoia, alcanza los 85 metros de altura y rebasa los 24 metros de perímetro de tronco, por lo que su peso se ha estimado en unas 3.000 toneladas.

Los eucaliptos, que llegan a alcanzar los 100 metros de altura, pueden reunir en un solo ejemplar más de 10.000 metros cúbicos de madera. Uno de los ejemplares de mayor envergadura se taló a finales del siglo XIX en Tasmania, cuando su altura había llegado a los 132 metros.

Igualmente monumental es el ciprés mejicano que crece en el cementerio de Santa María de Tule, en Oaxaca, cuya altura se ha fijado en 40 metros y su perímetro de tronco en 42 metros. La edad de este árbol se calcula en unos 4.000 años, aunque este apartado lo encabeza un pino de las Montañas Rocosas, en Estados Unidos, bautizado Matusalén, cuya edad se calcula en unos 4.600 años.

El famoso drago de Icod, en la isla de Tenerife, es el único de los árboles españoles que figura entre los más longevos del planeta, ya que su edad se sitúa entre los 2.500-3.000 años, aunque un ejemplar de la misma especie, localizado en La Orotava y que fue derribado por un huracán en 1867, posiblemente rebasaba los 6.000 años de edad.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS