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Vitoria se enfrenta a las inundaciones más graves de los últimos 22 años

Las riadas obligan a cerrar la carretera nacional entre Pamplona y Behobia

Vitoria / Pamplona

A medida que avanzaba el día de ayer, la zona norte de Vitoria quedó anegada por las aguas del río Zadorra. El deshielo de la nieve caída la semana pasada y las lluvias de las últimas horas causaron el desbordamiento de su cauce y obligaron a un desembalse masivo del pantano de Ullibarri-Gamboa, que abastece a Álava y al área metropolitana de Bilbao. El volumen de agua desalojada fue incluso mayor que en las mayores inundaciones de las últimas décadas en la capital alavesa, las que se registraron en 1981. Así lo afirmó anoche el alcalde, Alfonso Alonso, en una comparecencia urgente, informa Eduardo Azumendi.

A las nueve de la noche, el pantano estaba a tan sólo seis centímetros de desbordarse, lo que obligó a desembalsar hasta 200 metros cúbicos por segundo, más del triple de lo que se comenzó expulsando al mediodía y que supuso las primeras inundaciones. El alcalde dio por seguro que toda la zona industrial (los polígonos de Betoño, Gamarra y Ali Gobeo) quedaría inundada, y advirtió del riesgo de que durante la noche o esta mañana el agua se cuele y desborde la red de saneamiento, superando el alcantarillado de los barrios más bajos e incluso el centro de la ciudad. Las diez de la noche era la hora crítica. En Vitoria, se han habilitado 240 plazas hoteleras para posibles realojos. Las riadas también afectaron a Navarra, donde se cerró la carretera de Pamplona a Behobia.

El desbordamiento de ríos en Álava y Navarra dejó incomunicados una docena de pueblos y obligó a cortar los accesos a Vitoria por la N-622 (en dirección a Bilbao, a la altura de Yurre), lo que colapsó el tráfico en el norte de la ciudad. También se cerró la carretera nacional desde Pamplona hasta Behobia. El deshielo de la nieve caída la semana pasada y la lluvia de las últimas horas complicó la situación según avanzaba el día, y obligó a desalojar viviendas y polígonos industriales en Vitoria y Pamplona.

Tanto en Álava como en Navarra se activaron los planes de emergencia contra las inundaciones. En la comunidad foral, las riadas afectaron desde la mañana a las comunicaciones. La N-121-A (Pamplona-Behobia), quedó cortada en el kilómetro 68 por el desbordamiento del Bidasoa, por lo que todo el tráfico entre Navarra y Guipúzcoa fue canalizado por la autovía A-15. Este río amenazaba por la tarde con anegar los cascos antiguos de Elizondo y Doneztebe. SOS Navarra recibió decenas de llamadas de auxilio de dueños de locales, sociedades y empresas del norte y centro de Navarra, cuyas instalaciones estaban siendo anegadas.

El desbordamiento de los tres ríos que atraviesan Pamplona (Arga, Sadar y Elorz) y el desembalse del pantano de Eugui obligaron a activar el plan foral de emergencias en su nivel uno (alerta inicial). En la estación de medición de caudales de Echauri, al sur de Pamplona, las aguas del Arga crecieron desde los 300 metros cúbicos por segundo registrados a las ocho de la mañana hasta a los 750 metros cúbicos a la una de la tarde.

La Policía Municipal obligó a muchos conductores a retirar los vehículos aparcados cerca del cauce del Arga en los barrios más bajos de la ciudad, como Rochapea, Chantrea, San Jorge o en zonas de Burlada y Villava.

El instituto Padre Moret, en Chantrea, sufrió el azote del agua. El paseo peatonal del parque fluvial del Arga quedó completamente anegado por las aguas. También el campus de la Universidad de Navarra se vio afectado por el desbordamiento del Elorz, que obligó a cerrar varias carreteras. Las aguas del río Sadar inundaron los aparcamientos del campus de la Universidad Pública de Navarra y del estadio de Osasuna.

Las inundaciones fueron abundantes en parajes de los valles de Ultzama y Sakana, donde hubo que desalojar una granja avícola y los bomberos evacuaron a los residentes de dos viviendas de Bakaiku. En Alsasua se atendió el achique de agua en varios locales comerciales y sociales inundados. Cerca de allí, los accesos a Zegama (Guipúzcoa) también quedaron cerrados.

El consorcio de bomberos rescató al conductor de un vehículo que se precipitó al cauce del Erro en el tramo de carretera entre Urroz y Aoiz. En esta última localidad los bomberos intervinieron para evitar el colapso de un centro de Iberdrola.

En Álava, se unieron dos factores: la crecida del principal río de la provincia, el Zadorra, y sus afluentes y, por otro lado, la saturación del pantano de Ullibarri-Gamboa, que obligó a desembalsar agua. Ambas circunstancias dejaron incomunicados una docena de pueblos. La situación se agravó según avanzó la jornada.

En los días previos ya se había desembalsado en Ullibarri por precaución. Sin embargo, en la mañana de ayer hubo que aumentar a 60 metros cúbicos por segundo. Ello causó los primeros problemas en Durana, a las afueras de Vitoria, y, al sur de la capital, en Trespuentes y Víllodas, que quedaron incomunicados porque el agua anegó los accesos por carretera.

Pese a todo, el pantano recibía más agua de la que desalojaba, así que hacia las seis de la tarde se debió aumentar el desembalse a 90 metros cúbicos por segundo. Las inundaciones, entonces, se generalizaron. Se cortaron varias carreteras, la más importante, la N-622, la autovía que une Vitoria con Bilbao por Altube. En el enlace de Yurre se desbordó el Zadorra y los dos sentidos quedaron cerrados antes de las ocho de la tarde. Hubo que habilitar rutas alternativas, por la nueva circunvalación (la N-I), pero el tráfico quedó colapsado. También la N-240, en la entrada desde el Parque Tecnológico, sufrió fuertes retenciones.

Nivel de los embalses

Además, se cortaron las vías que comunican algunos pueblos: Araia, Hueto Arriba y Hueto Abajo, Ilarraza, Junguitu, Margarita, Amarita, Arróyabe, Asteguieta (donde se desalojó el híper de Eroski y algunas viviendas cercanas). También debieron desalojarse viviendas a las afueras de Vitoria (en Zurbano) y los polígonos industriales que rodean la ciudad, como Ali Gobeo, Betoño o Gamarra.

Las riadas reabrieron la polémica entre Amvisa, la sociedad municipal de Vitoria que gestiona el agua del Zadorra, y el Consorcio de Aguas vizcaíno, enfrentados por la curva de garantía de los embalses. La Confederación Hidrográfica del Ebro tiene fijados para febrero 170 hectómetros cúbicos. Cuando el pantano sobrepasa ese límite, está permitido desembalsar. Sin embargo, el Ayuntamiento de Vitoria exige que se rebaje a 134 hectómetros cúbicos, para impedir situaciones como la actual, que originan inundaciones. El Consorcio reclama que la curva se sitúe en 180 hectómetros cúbicos para garantizar el suministro.

Persisten las lluvias

Los desembalses de los pantanos podrían seguir hoy si se cumplen las previsiones del Instituto Nacional de Meteorología. Para Álava se ha anunciado una jornada con un cielo "muy nuboso o cubierto", con "chubascos débiles a moderados". En Navarra, también se esperan precipitaciones débiles, "localmente moderadas en el norte" de la comunidad. En el sur serán más débiles o dispersas. En ambas comunidades hay posibilidad de que nieve a partir de los 500 metros de altitud, aunque por la tarde irá subiendo la cota.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de febrero de 2003

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