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La Generalitat llega a un acuerdo con Acesa para venderle su parte en Tradia

El Gobierno catalán cobrará 6,5 millones por su 5% en el operador

El Gobierno catalán ha llegado a un principio de acuerdo con la empresa Tradia, controlada por Acesa, para venderle su 5% en el capital de la sociedad por 6,5 millones de euros, lo cual supone la privatizacion total de este operador de telecomunicaciones. Los acuerdos están en fase de redacción y establecen la exigencia de la Generalitat de que Tradia mantenga su sede en Barcelona durante ocho años, según fuentes conocedoras de las negociaciones. La Generalitat también quiere asegurarse de que Acesa no cederá el control de Tradia a una tercera empresa en un plazo razonable de tiempo, aunque la sociedad no ha confirmado este último extremo.

Tradia es la marca con la que opera la sociedad Difusión Digital. Cuando este negocio fue adjudicado a Acesa -controlada por La Caixa- en el año 2000, no hubo de por medio ningún concurso que diera a otros candidatos interesados la oportunidad de presentar ofertas. En aquel momento, el ex consejero de Presidencia Joaquim Triadú justificó el método de la adjudicación directa como una fórmula que garantizara que la empresa, bautizada como Tradia, quedara en manos catalanas.

Hoy, la Generalitat, que ha negociado durante meses con Acesa su salida del capital, intenta por todos los medios mantener "esta raíz catalana" de la empresa al pasar enteramente a manos privadas.

El acuerdo que está redactándose puede tener variaciones de última hora. Fuentes próximas a la Administración informan de que el Ejecutivo de Jordi Pujol ha puesto condiciones para dejar el capital de Tradia, propiedad de Acesa que está en proceso de fusión con Áurea. Las condiciones son, esencialmente, dos. La primera, que la sede de Tradia, que es un operador de infraestructuras de telecomunicaciones con unos 54 millones de euros de ingresos, se mantenga en Barcelona. En principio, no hay sombras que amenacen esta circunstancia. Pero Tradia compite por hacerse con el negocio de señales de televisión del grupo Auna (Retevisión Audiovisual), con sede social también en Barcelona y entre cuyos activos figuran el famoso Pirulí de Madrid y la torre de Collserola. La Generalitat quiere un compromiso explícito "por lo que pueda ocurrir". Si el calendario se cumple, el concurso de Retevisión Audiovisual debería resolverse en marzo.

Movimientos accionariales

La segunda condición es más peliaguda si se tiene en cuenta que Acesa es una empresa privada con manos libres para disponer de sus filiales como crea oportuno y también que, hasta ahora, su incursión en las telecomunicaciones, a través del paralizado operador de telefonía de tercera generación Xfera, no le ha salido precisamente redonda y que existe la posibilidad de que Tradia no se salga con la suya y se quede sin Retevisión Audiovisual.

Esta condición, añaden las mismas fuentes, pasa por que Acesa "consulte" a la Generalitat una hipotética venta a un tercero de una parte de Tradia, durante un periodo de tiempo. Otras fuentes conocedoras de las negociaciones subrayan que el Gobierno catalán pretende directamente prohibir que, en ese plazo, Acesa pueda deshacerse de la mayoría de las acciones de Tradia. "No podemos marcar a una empresa privada eternamente, pero hasta que el sector de las telecomunicaciones se asiente, y en los próximos años puede haber movimientos accionariales importantes, hay que tomar precauciones", añadieron las fuentes consultadas.

Aunque ahora no lo necesite ni, que se sepa, lo busque, Acesa nunca ha escondido -y hubo un tiempo en que sí llegó a buscarlo- que no descarta la entrada de un socio en el capital de su filial de telecomunicaciones. A raíz de la irrupción de Tradia en la carrera por Retevisión Audiovisual, fueron numerosos los fondos de inversión que llamaron a su puerta abriendo el consiguiente baile de las valoraciones.

Pese a que al Gobierno catalán le hubiera gustado poder elevar la factura que quiere cobrar por su 5% respecto de lo que cobró en el pasado cuando vendió a Acesa en varias tandas el resto del capital de Tradia, al final la valoración es la misma que ha sido hasta ahora. Así, el 5% del capital de Tradia vale, para el Gobierno que preside Jordi Pujol, 6,5 millones de euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de febrero de 2003