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CONTESTADOR AUTOMÁTICO DE 'EL PAÍS MADRID'

Invasión de nicotina

- La agonía de un jardín. "Me parece bochornoso que las obras de estrechamiento de la zona ajardinada de la calle de Panamá, junto al Ministerio de Ciencia y Tecnología, se hayan detenido de tal forma que numerosas plantas han quedado vivas, pero con la mitad de sus raíces al aire", se lamenta Joaquina. "En estos fríos de enero, hacer eso con las plantas es condenarlas a una terrible agonía, por lo cual pido a los responsables de esas obras que las culminen cuanto antes". Y añade: "Es una verdadera pena porque era un jardín estupendo y perfectamente cuidado", añade con pena.

- Abandono en Ciudad Lineal. "Me da mucha lástima el abandono del parque de la calle de Cañas, en Ciudad Lineal, ya que hace unos años el Ayuntamiento se gastó un buen dinero en hacer un parque de juegos infantiles y que hoy languidece estropeado, con árboles talados y sin cuidado alguno", dice Gabriel. "Pido que lo acondicionen, que repongan sus plantas, los árboles talados y los que han enfermado por el abandono".

- Retrasos en el correo de Aranjuez. Carlos Manrique, que vive en Aranjuez, se queja de la tardanza habitual que sufre el correo en la localidad ribereña. "A veces las cartas se retrasan entre 10 y 15 días y como se amontonan y no entran en los buzones, por entrar de 10 en 10, se dejan abandonadas en los portales".

- Voluntariado imposible. "En un teléfono de la Comunidad de Madrid me apunté para limpiar de chapapote la playa de Corrubedo y me anunciaron que en la segunda semana se enero me llamarían", cuenta un lector. "El martes siguiente se me ocurrió llamar al teléfono de los voluntarios y allí me dijeron que había una lista de 250 personas que, cuando se cubría, al resto de las personas fuera de ese cupo no le avisaban. Pude demostrar que no avisaron a nadie", explica, "por lo que creo que, igual, miles de personas se apuntaron voluntarios y luego, pese a esperar la llamada, no se les llama en ningún caso, por lo cual no les resultará posible planificar su tiempo durante un fin de semana de febrero o de marzo, me parece de muy poca seriedad que pese a dar tus datos no te informen luego de nada", se lamenta. "Creo que es una importante falta de respeto a la ciudadanía. Lo cierto es que me he quedado con dos palmos de lengua", añade.

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- Sin agua. "Me llamo Eugenio, soy candidato del PSOE a la alcaldía y les telefoneo para denunciar que en el municipio de Las Rozas de Puerto Real hemos estado sin agua todo el día", afirma.

- Invasión de nicotina en la Universidad Complutense. "Me llamo Luis, soy profesor en la Universidad Complutense y les telefoneo para quejarme de la invasión de nicotina que padecemos en todos los recintos universitarios, aulas y pasillos incluidos", se queja. "Por si faltaba poco, también en el metro se produce lo mismo, me parece un abuso que nadie corrige", agrega.

- Instituto sin calefacción. "En días pasados hemos sufrido un corte de calefacción en el instituto Prado de Santo Domingo, en Alcorcón", dice un alumno. "Acudimos a la huelga para protestar por ese corte", explica.

- Cajeros sin dinero en el metro. "Hace unos meses nos llenaron el metro de cajeros automáticos", cuenta un lector. "Luego, el dinero de los cajeros se fue acabando y la situación, al día de hoy, permanece igual. No han sido repuestos los fondos de dinero y nadie retira los cajeros. ¿Alguien puede dar una explicación a esto?", se pregunta.

- Tardanza en el cierre de una protectora de animales. "Quisiera saber por qué razón se tarda tanto en cerrar una protectora de animales donde la incompetencia de su gestión hace que muchos animales allí depositados agonicen lentamente, o que, incluso, se lleguen a matar en medio de un gran abandono", se lamenta Pilar.

- Grafiteros en Retiro. "Pertenezco a una comunidad de vecinos del barrio de Retiro", explica una joven, "y nos hemos gastado recientemente una gran cantidad de dinero para adecentar nuestra fachada y, a las pocas horas", explica, "los grafiteros nos la han embadurnado completamente. Lo curioso es que no hay a nadie a quien acudir, porque Ayuntamiento y Comunidad se lavan las manos". Y sentencia: "Parece que no hay manera alguna de acabar con esto".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de enero de 2003