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Bruselas, preocupada por los efectos del trasvase en el delta del Ebro

Comienzan las reuniones técnicas sobre la legalidad del PHN

Bruselas, preocupada por el "estado químico y ecológico" del río

Técnicos de Medio Ambiente de la Comisión Europea y del Gobierno español inician esta semana una serie de reuniones técnicas -que preceden a las de alto nivel- para despejar las dudas sobre la legalidad del Plan Hidrológico Nacional (PHN). Este proyecto, especialmente el trasvase del Ebro y sus efectos en el delta, es una patata caliente para Bruselas, que se manifiesta preocupada por su coherencia respecto a la legislación comunitaria.

En la Comisión Europea siguen reclamando más información del Gobierno español, pero de momento ya han empezado a analizar los resultados del estudio independiente realizado por expertos estadounidenses de la Universidad de Berkeley. Un experto comunitario explicó a este periódico que las conclusiones del estudio no son demoledoras para el plan proyectado por el Gobierno de José María Aznar, pero que tampoco son totalmente positivas. El estudio de la universidad norteamericana es una de las principales bases sobre las que los responsables de la Comisión discutirán con representantes de la Administración española en esas reuniones que ya están preparadas y que comienzan esta semana en Bruselas.

El intenso intercambio de cartas mantenido hasta ahora por la Dirección de Medio Ambiente de la Comisión Europea y las autoridades españolas no ha sido suficiente, sin embargo, para disipar todas las dudas que Bruselas alberga sobre el gran proyecto hidrológico del Ejecutivo del PP.

La última misiva enviada por Bruselas a Madrid data del 19 de diciembre y la firma la directora general de Medio Ambiente, Catherine Day. En ella se piden informaciones muy concretas, algunas de las cuales la Comisión Europea sigue esperando a fecha de hoy, aunque la Embajada española ante la Unión Europea ya ha respondido someramente a alguna cuestión en su respuesta a la misiva fechada el 8 de enero pasado. En esta última carta, España dice estar dispuesta a proveer a la Comisión de todos los informes requeridos "en cuanto vayan estando disponibles" y a celebrar las reuniones necesarias con los técnicos o los políticos de la Comisión.

La Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo dedicó la semana pasada una sesión al PHN que fue obstruida por los eurodiputados del PP, que coparon las intervenciones e impidieron el intercambio de opiniones tras las únicas críticas, expuestas por la Plataforma en Defensa del Ebro y la Xunta Aragonesista.La carta enviada al Gobierno de Madrid el pasado 19 de diciembre, firmada por la directora general de Medio Ambiente de la Comisión Europea, Catherine Day, es especialmente extensa y precisa en su requerimiento de información. Éstos son los puntos esenciales:

- El deterioro del agua en el delta del Ebro. Bruselas señala la necesidad de respetar el principio de no deterioro mencionado en varios capítulos de la directiva marco del agua. "Le agradecería", dice la misiva, "que clarificara este punto en referencia al impacto del propuesto trasvase del Ebro (10% del caudal total anual), particularmente sobre el estado químico y ecológico del río Ebro y su delta".

- Plan de protección del delta. La Comisión Europea señala que el Plan de Protección del Delta del Ebro debería haber finalizado a los 12 meses de la aprobación del PHN. "La Comisión le agradecería el que se le informara sobre el estado de preparación de este plan", reza la carta. En la respuesta del Gobierno español del 8 de enero, se dice que el plan está en una fase muy avanzada y España se compromete a enviar un borrador "en cuanto sea finalizado".

- La gestión del delta. La directiva marco del agua obliga a hacer una gestión integrada de los recursos hídricos y la Comisión pregunta sobre la relación que habrá entre las autoridades responsables para la protección del delta y las autoridades responsables del resto de la cuenca del Ebro. España ha contestado a este respecto que el consorcio creado por el PHN es un órgano de coordinación y que entre sus miembros figura el presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE).

- Análisis de costes. La Comisión quiere asegurarse de que los análisis económicos que respaldan el trasvase del Ebro son proporcionados, es decir, que estudien el efecto de diferentes volúmenes de agua trasvasados sobre los costes finales y pide ver la metodología aplicada al trasvase Tajo-Segura para analizar su aplicación al trasvase del Ebro.

- Las aves y el hábitat del delta. Bruselas recuerda que las directivas de aves y hábitats deben ser respetadas y que, por tanto, se necesita una valoración de los efectos medioambientales del trasvase en el Bajo Ebro y en el delta. "La Comisión apreciaría también recibir más información sobre cómo se han considerado opciones tales como el ahorro de agua, los bancos de agua, las técnicas de riego más efectivas y la desalinización", dice la carta de diciembre.

- Zonas afectadas de Natura 2000. Bruselas pide clarificación sobre este punto, pues señala que hay una "gran divergencia" entre el número de zonas Natura 2000 que quedarán afectadas por las canalizaciones del trasvase (cuatro, según la información oficial) y el número presentado en la argumentación de las quejas y peticiones que han llegado hasta los servicios medioambientales de la Comisión. Sobre este particular, la carta española, firmada por el embajador Carlos Bastarreche, se ratifica en que son sólo cuatro las zonas afectadas.

- La evaluación del impacto ambiental del trasvase. La Comisión Europea pregunta a España sobre el estado en que se encuentra la Evaluación de Impacto Ambiental del trasvase del Ebro, así como de otros trasvases previstos en el PHN. Para Bruselas, no obstante, la evaluación concreta del trasvase del Ebro "es una cuestión de gran importancia para permitir a la Comisión terminar su propia evaluación".

- El estudio de la Universidad de Berkeley. Finalmente, la Comisión Europea pide a España una copia del estudio llevado a cabo por expertos de la Universidad de Berkeley, en Estados Unidos, encargado por la Universidad de Cartagena. Dicho estudio ya está oficialmente en Bruselas desde hace dos semanas.

La Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo celebró una sesión especial el pasado miércoles para oír los argumentos de quienes se oponen al proyecto, como la Xunta Aragonesista y la Plataforma en Defensa del Ebro, que piden a Bruselas que no cofinancie las obras del trasvase del Ebro por considerar que vulneran las directivas medioambientales señaladas. La sesión, sin embargo, fue obstruida por los eurodiputados españoles del PP con la ayuda del presidente de Murcia -región beneficiada por el trasvase-, Ramón Luis Valcárcel, y el secretario de Estado Pascual Fernández, que impidieron el debate al copar la mitad de las intervenciones.

La Comisión Europea recuerda a España que debe dirimir este asunto en un "plazo razonable", ya que el expediente se abrió en octubre de 2000 a raíz del gran número de quejas recibidas. Miembros del Parlamento Europeo, pertenecientes a la Comisión de Peticiones y de Medio Ambiente, visitarán el Delta del Ebro durante la primera semana de febrero.

Al PHN le afectan los reglamentos y directivas relacionados con la directiva del agua aprobada en septiembre de 2000 por el Parlamento Europeo, que exige a los Estados miembros que incluyan en los planes hidrológicos de cuenca información sobre costes medioambientales. Es precisamente el impacto de este gran proyecto sobre el delta del Ebro, uno de los espacios naturales más importantes de Europa, lo que más preocupa a la Comisión Europea.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de enero de 2003