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La banca reitera su apoyo al actual plan de reestructuración de Fiat

La dirección de la firma asegura haber reducido la deuda a la mitad

La Fiat obtuvo ayer el visto bueno de los bancos acreedores para seguir adelante con el plan de reestructuración aprobado el segundo semestre de 2002, pero también para desarrollarlo. Fiat asegura haber reducido a la mitad, es decir, en torno a los 3.000 millones de euros, la deuda del grupo, cumpliendo así uno de los objetivos esenciales del acuerdo alcanzado la primavera pasada con los bancos.

Los bancos, señala una nota difundida anoche tras la reunión "técnica" con Alessandro Barberis, (consejerdo delegado del grupo) "han tomado nota de los resultados positivos que se han alcanzado", manifestando, además, "su disponibilidad a efectuar conjuntamente con la empresa el análisis de eventuales desarrollos financieros para acompañar la evolución del plan industrial". Una frase enigmática que alude claramente a la hipótesis de un nuevo desarrollo del plan que podría incluir la segregación de Fiat Auto de Fiat Spa, como ya se planteó el miércoles.

Hipótesis que ayer negó con vehemencia el propio Barberis quien recalcó: "plan hay uno sólo y no prevé la segregación de Fiat Auto". Palabras que no han conseguido calmar las agitadas aguas del debate en torno al principal grupo italiano. Barberis viajó por la mañana a Sicilia donde declaró que la fábrica de Termini Imerese volverá a abrir sus puertas en marzo para iniciar cursos de formación de los empleados con vistas a la fabricación en esa planta del Fiat "Punto". En 2003 la casa de Turín proyecta invertir 50 millones de euros en Termini, donde el número de prejubilaciones será muy inferior al inicialmente programado.

Además del plan oficial de reestructuración, al que se refirió ayer Barberis como "el único", que ha recibido el visto bueno del Gobierno y prevé más de 8.000 despidos, existe ya la oferta del empresario de Mantua Roberto Colaninno, que será presentada oficialmente la semana próxima o la siguiente, y la de los propios bancos acreedores, que gira en torno a la separación de Fiat Auto de la matriz Fiat. Por si esto fuera poco, un banquero ha presentado ahora, "a título personal", otra fórmula con una novedad esencial: en la nueva Fiat Auto, a la que se uniría parte de la Ferrari-Maserati, estaría presente el Estado con más del 20% del capital. El diario La Stampa, el más próximo a la familia Agnelli -principales accionistas de Fiat-, mencionaba ayer esta hipótesis (al parecer, auspiciada por el propio ministro de Economía, Giulio Tremonti) de manera despectiva, mientras apoyaba la segregación de Fiat Auto propuesta por los bancos.

Sin planes

En cuanto a la oferta de Colaninno, Barberis insistió: "Hasta el momento, no hemos recibido ningún plan de nadie. Todo el que tenga una propuesta para ayudar a Fiat, que nos la presente y la examinaremos", añadió. El consejero delegado hizo esfuerzos por dar una impresión optimista sobre el futuro de Fiat, partiendo de la subida de ventas registrada en diciembre. "Las ventas han ido mejor de lo que se esperaba. Y estamos cumpliendo los parámetros fijados con los bancos", añadió. De ahí que el grupo haya decidido mantener abierta la fábrica de Termini Imerese, que recibirá una inversión de 50 millones de euros.

Los datos serán analizados minuciosamente hoy, cuando de nuevo se reúnan los bancos prestamistas en la sede romana de la Banca Nazionale del Lavoro (BNL).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de enero de 2003