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El esfuerzo familiar para comprar un piso sube 10 puntos en un año, hasta el 51% del salario

Los hogares de Baleares y Madrid destinan un 69% de sus ingresos al pago de la hipoteca

La compra de una vivienda supera ya la mitad del presupuesto de una familia, a pesar de que los tipos de interés están bajo mínimos. La escalada extraordinaria del precio de los pisos ha provocado que el esfuerzo financiero medio de una familia española para hacer frente al pago de la hipoteca alcanzara ya el 50,9% del salario bruto a cierre del tercer trimestre de 2002, según datos del Ministerio de Fomento y el Banco de España hechos públicos ayer por el PSOE. Este porcentaje es casi 10 puntos superior al registrado de media en 2001. Las familias de Baleares y Madrid son las que más parte de su renta destinan a la adquisición de una casa: cerca del 69% de su sueldo bruto, según estos cálculos.

La carestía de la vivienda -los precios se han disparado más del 60% en cuatro años- ha eclipsado la mejora de los tipos, que se encuentran ahora de media en el 4,75%, frente al 14,08% de 1992. Las hipotecas más baratas no han impedido que la compra de un piso cada día absorba una parte más abultada de los ingresos de las familias españolas, que han aumentado su nivel de endeudamiento de forma excesiva en los últimos años, como ya ha advertido el Banco de España.

Uno de cada dos euros del salario medio bruto se destina al pago de la hipoteca, según denunció ayer el PSOE, que ofreció datos del tercer trimestre de 2002 elaborados a partir de cifras del Banco de España y Fomento. La media de todo 2001, sin embargo, fue algo superior al 40%.

Estos porcentajes son brutos, es decir, no tienen en cuenta las ventajas fiscales de las que se benefician los propietarios de una hipoteca cuando realizan su declaración de la renta. En cualquier caso, se trata de cifras altas, si se tiene en cuenta que lo recomendable es que el gasto para adquirir una vivienda no supere un tercio de los ingresos.

"El año 2002 no sólo ha sido el del hundimiento del Prestige, también el del hundimiento de la política de vivienda del Gobierno del PP, que no ha conseguido ni reducir precios ni liberalizar el suelo", afirmó en conferencia de prensa la responsable socialista de vivienda, Cristina Narbona.

La parte destinada a costear la compra de una casa es más elevada en Baleares (69,4%) y Madrid (69%). Otras cinco comunidades se encuentran también por encima de la media del 50,9% (ver gráfico): País Vasco (64,3%), Cataluña (61,7%), Canarias (60%), Cantabria (53,2%) y La Rioja (51,4%). En la otra cara de la moneda, las familias de Extremadura son las que destinan una parte menor (28,5%), seguidas de las de Castilla-La Mancha (33,5%) y Galicia (38,2%).

En su último informe inmobiliario, el BBVA detecta un endurecimiento de las dificultades para acceder a una vivienda a lo largo del año pasado. Así, en el tercer trimestre la compra de un piso equivalía a cinco años y ocho meses de salario medio, según el servicio de estudios del banco, seis meses más de salario que a principios de 2002.

Lo cierto es que la carestía de la vivienda se ha convertido en una pesadilla para muchos hogares. Entre 1996 y 2001, UGT calcula que los precios han subido cinco veces más que la renta familiar. Sólo en 2002, los precios se dispararon casi un 15%, según la Sociedad de Tasación. Hasta el propio ministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos, admitió que esta subida fue "muy alta". A comienzos del año pasado, expertos y Gobierno pronosticaron una moderación, pero no fue así.

Ante el encarecimiento sin precedentes desde 1989 de la vivienda, Fomento negocia ahora con las comunidades autónomas, que también tienen competencias en vivienda, un pacto sobre el suelo que frene la escalada. El suelo es señalado como la principal causa del problema. Su precio acumula un crecimiento superior al 120% en los últimos seis años y supone más del 50% del precio final de una vivienda.

Propuestas del PSOE

El Gobierno está dispuesto a introducir cambios en la legislación, de espíritu liberalizador. Pero el PSOE pidió ayer a la Administración que se atreva a poner en marcha medidas más intervencionistas. En esta línea, los socialistas trabajan en una proposición de ley con medidas para atajar la especulación y que será presentada por el secretario general del partido, José Luis Rodríguez Zapatero, en dos semanas.

Este documento servirá de base para el debate, junto a otra batería de propuestas del Gobierno, en la próxima reunión entre las comunidades y Fomento, prevista para el 22 de enero, para alcanzar ese pacto del suelo.

Narbona avanzó que este texto se centrará en dos propuestas: que se fije el precio del suelo en función de su valor real y no sobre expectativas de plusvalías futuras, como según el PSOE sucede con la actual legislación, y que el suelo público se destine por ley preferentemente a viviendas protegidas. Estos pisos están destinados a los ciudadanos que no pueden acceder a una casa en el mercado libre, pero apenas suponen el 10% del total de pisos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de enero de 2003