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China anuncia el lanzamiento de su primera nave espacial tripulada a finales de 2003

China pretende cumplir este año uno de sus sueños largamente anhelados: enviar un ser humano al espacio. Así lo ha anunciado Yuan Jie, director de la Oficina Aeroespacial de Shanghai, quien asegura que el proyecto ha entrado en la fase de ensamblaje y ensayos. El vuelo está previsto para finales del segundo semestre. De lograr su objetivo, China se convertirá en el tercer país del mundo en colocar a un astronauta en la órbita terrestre, tras la URSS, en 1961, y EEUU, al año siguiente.

El anuncio se ha producido después de que el pasado lunes los técnicos chinos lanzaran con éxito desde la provincia norteña de Gansu la cápsula Shenzhou IV, una nave diseñada para llevar personas y que, según Yuan, representa "el ensayo más completo que ha efectuado hasta ahora el país para realizar un vuelo espacial tripulado".

Shenzhou IV, que permanecerá en órbita alrededor de una semana, lleva en su interior todo el equipo necesario para efectuar un viaje con tripulación. Sus predecesoras, Shenzhou III, II y I fueron lanzadas en marzo del año pasado, enero de 2001 y noviembre de 1999, respectivamente. El lanzamiento de esta semana, el último antes de la misión con astronautas, fue observado in situ por el presidente del Legislativo, Li Peng, y el viceprimer ministro Wu Bangguo. El presidente chino, Jiang Zemin, calificó el despegue de "gran victoria" y la prensa lo recibió con loas como la expresada en el Diario del Pueblo: "Volar al espacio, volar hacia la gloria".

Orgullo nacional

El programa espacial es una fuente de orgullo nacional para China, un país que se encuentra inmerso desde hace dos décadas en una carrera desaforada hacia el desarrollo y a la búsqueda del lugar que estima que le corresponde entre las potencias. El Gobierno lo considera un símbolo del progreso tecnológico que ha experimentado el Imperio del Centro desde que Deng Xiaoping iniciara el proceso de reformas y apertura en 1978.

China asegura que tiene astronautas listos para afrontar un viaje espacial. Son antiguos pilotos de combate, que llevan años preparándose para un vuelo que les convertirá en héroes nacionales. Las autoridades no han aclarado, sin embargo, si Shenzhou V llevará uno o varios taikonautas, el término con el que se les ha denominado en lugar de astronautas (en chino, espacio se dice taikong). Pekín ha enviado al menos a dos pilotos a Rusia para que se entrenen. El diseño de Shenzhou (nave divina) está basado en el de la rusa Soyuz.

Hasta la fecha, las naves se han depositado siempre sobre tierra y no sobre el mar, siguiendo la tradición de los vuelos rusos. China puso en marcha su programa espacial tripulado en 1992. El lanzamiento del lunes fue el número 27 que efectúa con éxito desde 1996 por medio de cohetes de diseño local.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de enero de 2003