Entrevista:VÍCTOR MADERA | Consejero delegado de IDC | EL FUTURO DE LA CONCEPCIÓN

"El negocio procede del ahorro obtenido con una gestión eficaz"

Víctor Madera es el consejero delegado de Ibérica de Diagnóstico y Cirugía (IDC), una empresa participada por capital norteamericano que gestiona una docena de clínicas en España. En la región, IDC dispone de la clínica Recoletas, en Alcalá de Henares, y en enero inaugurará un hospital en Alcorcón.

Pregunta. ¿Son compatibles los intereses de su empresa y los de una fundación sin ánimo de lucro?

Respuesta. Sí. Queremos ofrecer una atención médica de calidad y acortar los tiempos de espera de los pacientes. Ésos son los mismos intereses de la fundación.

P. Pero a final de año, IDC rinde cuentas a sus accionistas...

R. El concierto con la Consejería de Sanidad establece los requisitos de la atención médica. La clínica estará obligada a cumplirlos.

Más información

P. ¿Cómo piensa sacar a la clínica de la crisis económica?

R. Primero debe alcanzarse un acuerdo con los proveedores, que ya está muy avanzado. Luego hay que consolidar la viabilidad de la clínica con la implantación de mejoras en la gestión a todos los niveles. Invertiremos 36 millones de euros en cinco años para lograrlo.

P. ¿El dinero para pagar deudas e inversiones provendrá de IDC o del concierto con Sanidad?

R. De IDC. La cuantía del concierto no permite pagar deudas ni inversiones.

P. Entonces ¿cómo pretende hacer negocio su empresa?

R. Con los ahorros obtenidos con una gestión eficaz.

P. ¿Por qué cree que los médicos rechazan el acuerdo?

R. Todo cambio genera desconfianza. Pedimos que se nos dé una oportunidad y ofrecemos sentarnos a hablar de lo que haga falta. El comité de empresa sí nos apoya.

P. Sí, pero IDC excluye a los patronos de la toma de decisiones.

R. No es cierto. Hay que diferenciar entre los principios fundacionales de la Concepción, como el servicio público, atención médica, docencia, investigación..., y las herramientas de gestión cotidiana de la clínica. En los primeros será necesario el acuerdo de todos. En los segundos, es lógico que si arriesgamos el dinero y asumimos futuras pérdidas, podamos decidir.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 16 de diciembre de 2002.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50