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Los rectores italianos dimiten en bloque por el recorte de presupuestos de Berlusconi

Las universidades públicas interrumpirán los servicios didácticos y de investigación

Los rectores de las 72 universidades públicas de Italia tomaron ayer una decisión insólita en la historia académica del país al presentar la dimisión colectiva en protesta por los recortes presupuestarios decididos por el Ejecutivo para 2003. "Las universidades italianas están al borde del colapso, si el Gobierno no cambia de actitud, podrán sobrevivir un máximo de dos o tres años", declaró ayer el presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Italianas (CRUI), Piero Tosi. Los presupuestos recortan los fondos destinados a estas instituciones en 200 millones de euros.

El Gobierno de centro-derecha italiano criticó la dimisión colectiva, calificada como "una medida inoportuna", por el Ministerio de Economía, ya que la ley presupuestaria no ha sido aún aprobada y aseguró que "en el Senado será incluido un fondo para la Universidad".

Los rectores habían amenazado con recurrir a medidas extremas apenas se supo en septiembre que el Ejecutivo presidido por Silvio Berlusconi preparaba los presupuestos más restrictivos de los últimos años. Los temores se hicieron realidad cuando se supo, una vez aprobado el proyecto de ley, que al fondo de financiación ordinario de las universidades irían 200 millones de euros menos que en 2002, pasando de 6.229 millones a 6.030.

Una reducción inadmisible para estos gestores universitarios que en 2002 tuvieron que contentarse con un aumento minúsculo en la dotación financiera. En España, el gasto en universidades públicas (hay 48) ronda los 5.500 millones de euros, según datos de la Conferencia de Rectores española. El informe Education at a Glance 2002 de la OCDE señala que el gasto público directo en los centros de educación superior representa en España el 0,9% del PIB y en Italia el 0,7%. La media de la UE es del 1,1%. Según este mismo estudio, el gasto por estudiante es de 5.707 dólares (según la paridad del poder adquisitivo) en España y de 7.552 en Italia.

En la carta que acompaña la dimisión en bloque de los rectores (medida adoptada por mayoría, después de que la votaran 62 de los 72 consejos universitarios) éstos denuncian ante "el Gobierno, al Parlamento y a la opinión pública, la imposibilidad de garantizar en el año 2003 los servicios esenciales a la formación y a la investigación y al derecho al estudio de los propios estudiantes, si no son restituidos al menos los recursos que la ley de Presupuestos prevé retirar al sistema universitario nacional".

La dimisión es sólo la primera medida que adoptarán los rectores para frenar el deterioro de la calidad de la enseñanza. El presidente del CRUI aseguró ayer que se producirán muchas otras movilizaciones que "incluirán de hecho una interrupción de los servicios didácticos y de investigación", si el Gobierno no da marcha atrás.El presidente del CRUI aseguró ayer que se producirán muchas otras movilizaciones que "incluirán de hecho una interrupción de los servicios didácticos y de investigación", si el Gobierno no da marcha atrás. La publicidad negativa que supone el plante de todos los rectores obligó ayer al Ejecutivo a intervenir de inmediato en un intento de frenar la protesta. Al comunicado del Ministerio de Economía le siguió otro de la Presidencia que aseguraba que el "problema ha sido ya resuelto por Economía".

La oposición de centro-izquierda acusó al Gobierno de haber abandonado "un sector crucial para el futuro del país". En Italia existe ya una fuerte preocupación por la fuga de cerebros. Según una reciente encuesta del instituto de estudios sociológicos Censis, hay 2.600 investigadores italianos trabajando en el extranjero.

Más allá de la batalla política, el descontento de las universidades es un hecho real, ahondado si cabe por el agravio comparativo que representan algunas recientes decisiones del Ejecutivo como las subvenciones a la escuela privada, probablemente razonables pero muy mal vistas en el contexto de austeridad extrema que imponen los nuevos presupuestos.

"Es la primera vez en los últimos 30 años que disminuyen los fondos", ha declarado Luciano Modica, ex presidente de los rectores y senador del partido Demócratas de Izquierda. "El año pasado hubo un aumento mínimo que no nos permitió cubrir ni siquiera los aumentos salariales de los docentes fijados de forma automática por el instituto de Estadística".

El temor es que con los recortes del 2003 las universidades se vean obligadas a reducir la investigación y los servicios a los estudiantes. La perspectiva de tener que aumentar los precios de las tasas de matrícula, y recurrir a préstamos bancarios para proveer a la manutención de los edificios, preocupa a alumnos y profesores. Otro temor suscitado por los rectores es que la falta de recursos obligue a suprimir profesores contratados, cuando Italia tiene ya una de las ratio profesor-alumno más altas de Europa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de diciembre de 2002