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INVESTIGACIÓN

Jóvenes científicos exploran la relación con la empresa

Investigación y empresa no siempre profundizan en las posibilidades de interacción que existen entre ambos mundos. El físico Pedro Miguel Etxenike considera que las empresas españolas, en comparación con las de países más desarrollados, no son todavía "lo suficientemente conscientes" de que las personas con una buena formación en ciencia básica les son útiles tanto en puestos de investigación como en los de dirección, gestión y estrategia.

Etxenike destaca que los científicos tienen capacidades que las empresas necesitan, porque "la sociedad del futuro va a presentar problemas cada vez con más altos componentes complejos y de ciencia y tecnología". Y añade: "Esta gente innovadora, con una buena cultura científico-tecnológica, es como los mosquitos a la malaria, si se introduce en el sistema productivo, o incluso en la administración o la política, lo contaminarán en el sentido positivo", pues "sentirá la necesidad de la investigación y atraerá a más investigadores".

Este científico, Premio Príncipe de Asturias de Investigación en 1998, expuso estas reflexiones en el marco del XIV Congreso Científico Europeo de Becas Marie Curie, que se celebró recientemente en San Sebastián, organizado por la Universidad vasca de Mondragón y con participación de 225 investigadores jóvenes de toda Europa.

El congreso tenía entre sus objetivos tender puentes entre la investigación y la empresa y hacer ver, en este caso a los científicos, que su carrera profesional no tiene porqué circunscribirse a la investigación en universidades o centros de investigación, sin compartir o transferir resultados a la industria. "Algunos no se dan cuenta de lo importante que es estar abierto a interacciones con la empresa", dice Begoña Arano, quien trabaja en la Comisión Europea, en el programa de becas Marie Curie.

La empresa española de ingeniería y consultoría Sener sigue una política de colaboración entre ambos sectores. Pero su director general, Jorge Unda, admite que la relación entre la investigación y las empresas es menor de la que debería. Unda señala: "Las empresas deberían esforzarse por poner en práctica ese acercamiento con medidas concretas", como convenios de colaboración con universidades y centros de investigación o la integración de doctores en sus departamentos de I+D.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de diciembre de 2002