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Tributo político a los artistas

La élite política estadounidense, encabezada por el presidente George W. Bush, rindió tributo en el Capitolio a destacadas figuras de las artes: la actriz Elizabeth Taylor, el actor James Earl Jones, el cantante Paul Simon, la estrella de Broadway Chita Rivera y el director de orquesta James Levine fueron los homenajeados el domingo en el XXV aniversario del Kennedy Center Honors. "Cada uno de ustedes es conocido por el público de una forma más profunda que la fama", dijo Bush a los cinco homenajeados de este año en una cena en la Casa Blanca antes de la ceremonia esa misma noche en el Centro John F. Kennedy para las Artes Dramáticas. Simon, de 61 años, quien consiguió fama mundial junto a Art Garfunkel con éxitos como Bridge Over Troubled Waters (Puente sobre aguas turbulentas) y después continuó su carrera como solista, sustituyó al ex beatle Paul McCartney, quien había anunciado el verano pasado que no podría asistir a la ceremonia por coincidir con una boda familiar. El secretario del departamento de Estado, Colin Powell, se mostró deseoso de conocer a la "magnífica" Elizabeth Taylor. Mientras, el actor John Travolta rindió su tributo personal a la actriz al decirle que una vez soñó con ella y con "aquel vestido blanco" de La gata sobre el tejado de cinc caliente. El habitualmente serio diplomático deleitó a los presentes con su propio tributo a la bailarina y actriz puertorriqueña Chita Rivera, de 69 años, entonando I want to be in America, el famoso tema del musical West side story que la lanzó a la fama. Levine, de 59 años, también recibió el reconocimiento por sus méritos y por su reconocida labor en la Ópera Metropolitana de Nueva York. Jones, el actor negro de 71 años que a lo largo de su carrera ha roto muchos estereotipos en que se encasillaba a los actores de su raza en Estados Unidos, tiene un amplio historial, pero sin duda los estadounidenses lo recuerdan sobre todo por ser la voz del malvado Darth Vader en La guerra de las galaxias. Para Bush, la voz del actor es más conocida en todo el país que la de los presidentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de diciembre de 2002