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El fuel sigue extendiéndose | CATÁSTROFE ECOLÓGICA EN GALICIA

El fuel se extiende por el Cantábrico y llega a 10 kilómetros de la costa francesa

El Gobierno vasco dice que hay que estar preparado para "la peor de las hipótesis"

Los restos de fuel, arrastrados hacia la costa por el viento norte dominante en el Cantábrico desde el jueves, se han situado frente a San Sebastián, a 10 kilómetros de la costa francesa. Por el camino han impregnado 75 de las 192 playas existentes en los 483 kilómetros de litoral de Asturias. La contaminación ha dañado 16 de los 20 municipios costeros de la comunidad. En Cantabria, el vertido superó las barreras y penetró en la ría de San Vicente de la Barquera hasta el casco urbano. El fuel ha llegado a ocho puntos de Vizcaya y el Gobierno vasco declaró que debe ponerse "en la peor de las hipótesis".

El litoral del suroeste de Francia se encuentra amenazado por un centenar de placas de fuel, esparcidas por el Cantábrico. Un viento débil del norte empujaba esas manchas hacia la costa española, si bien un cambio en la dirección de aquellos podría provocar la llegada de la contaminación al litoral francés. El Gobierno vasco, que había enviado un helicóptero, fue el que alertó a los franceses, cuya vigilancia aérea no las había observado a causa de su pequeño tamaño.

Mientras, la marea negra ha afectado a su paso por Asturias a los municipios situados entre El Franco y Ribadedeva, que cubren prácticamente toda la costa. Los concejos más perjudicados son los del extremo oriental, en el tramo más próximo a Cantabria y distante de la comunidad gallega.

Una mancha de combustible de 300 metros de diámetro se mueve desde el viernes cerca de la línea costera, entre los municipios asturianos de Ribadesella, Llanes y Ribadedeva y la zona cántabra limítrofe. Ayer este frente de contaminación permanecía a la altura de Llanes y amenazaba con alcanzar sus playas durante la noche.

Desde el jueves y hasta ayer a media tarde se habían retirado del mar y de los arenales de Asturias 450 toneladas de combustible. En el mar trabajan 14 embarcaciones y en tierra lo hacen 1.372 personas, de las que 650 son voluntarios, el triple que el viernes a mediodía. El Principado ha distribuido 2.000 equipos de protección, pero algunos vecinos y pescadores se quejan de falta de medios.

Junto a la mancha de 80 metros cuadrados situada frente a Llanes existen otros 365 vestigios pequeños en ese mismo tramo de litoral, el más turístico de Asturias. En la zona central, a la altura del Cabo de Peñas, permanecen más restos de fuel fragmentados y dispersos.

La delegada del Gobierno en Asturias, Mercedes Fernández, definió la situación como "preocupante pero no alarmante". El Principado ha levantado en algunas zonas la veda para el marisqueo para salvar la producción. El helicóptero del Principado sobrevoló ayer la costa y avistó "muchísimas manchas" cerca del litoral.

En Cantabria, las playas más afectadas son las de Merón y Oyambre, entre San Vicente de la Barquera y Comillas, en la parte más occidental del litoral, que tiene 150 kilómetros de longitud. Las manchas de petróleo llegaron a penetrar en la ría de San Vicente, en pleno casco urbano, lo que la víspera se había evitado gracias a la colocación de una barrera. Cuadrillas de trabajadores desplegaron sus mayores esfuerzos en aquellas playas. En Cantabria están trabajando unas 650 personas que han recogido 100 toneladas de fuel en las últimas horas.

Un buque danés está succionando el petróleo mar adentro, y parece seguir una ruta hacia el este dejando atrás Cantabria. "Lo peor puede haber pasado", dijo el consejero de Medio Ambiente, José Luis Gil, para quien la marea negra ha causado en la región más daños estéticos que ambientales.

"Tenemos la obligación de ponernos en la peor de las hipótesis", declaró ayer Josu Jon Imaz, portavoz del Gobierno vasco y de la comisión interinstitucional e interdepartamental puesta en marcha en Euskadi. Imaz no quiso sembrar "alarma", pero sí dejar claro a los vascos que el fuel del Prestige no es una amenaza remota.

En el País Vasco el marisqueo está ya prohibido desde hace dos días y se han puesto en marcha las primeras medidas defensivas. Aunque el viento del viernes alejó la mancha de fuel, se ha visto ya en ocho puntos de la costa vizcaína (seis playas) y existe el riego de que llegue a muchas más zonas. Ya ha comenzado la instalación de barreras para desviar el fuel de las rías vizcaínas de Urdaibai, Plentzia y Muskiz. La protección de la primera es un empeño especial, al estar declarada reserva de la biosfera por la Unesco. Imaz aseguró que el Gobierno vasco está colaborando con las comunidades autónomas del Cantábrico, Portugal y Francia, y que informa constantemente a la delegación del Gobierno central en Euskadi.

Con información de Javier Cuartas en Oviedo, Pedro Gómez Damborenea en Bilbao, Joaquín Prieto en París y Jesús Delgado en Santander.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de diciembre de 2002