La UE acuerda prohibir la publicidad del tabaco en prensa, radio e Internet

La norma veta el patrocinio de acontecimientos internacionales como los de fórmula 1

La industria del tabaco recibió ayer un duro e inesperado mazazo. El Consejo Europeo de Sanidad, que reunía ayer a los ministros del ramo en Bruselas, aprobó de forma imprevista la nueva directiva que prohibirá en toda la UE la publicidad del tabaco en prensa, radio e Internet y el patrocinio de eventos en los que participen varios países miembros. Alemania, país que logró la anulación de la anterior y similar directiva en 2000, votó en contra (junto al Reino Unido) y, además, anunció la posibilidad de volver a denunciar la norma ante el Tribunal Europeo de Justicia.

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La directiva aprobada ayer es corta -doce artículos de tamaño reducido-, pero contundente. El artículo 3 prohíbe la publicidad de los productos del tabaco en la prensa escrita, salvo que ésta se destine a los profesionales del comercio y la industria del tabaco o que venga de terceros países, siempre y cuando no se dirija específicamente a los niños, al mercado comunitario o a hacer publicidad del tabaco. El artículo 4 dice: "Se prohibirá toda forma de publicidad de productos del tabaco en la radio y el patrocinio de programas de radio con el fin de promover los productos del tabaco". Finalmente, el artículo 5 señala: "Se prohibirá el patrocinio de acontecimientos o actividades que cuenten con participación de varios Estados miembros, o que presenten un alcance transfronterizo similar, o de personas que participen en esos acontecimientos o actividades".

Para julio de 2005 (salvo el patrocinio de eventos internacionales que se demora para octubre de 2006), todos los países de la UE deberán haber aplicado a su legislación esta directiva que a España le supone ampliar considerablemente sus leyes antitabaco. Actualmente, a nivel nacional, sólo está prohibida la publicidad en la televisión, como ocurre, de hecho, en toda la Unión Europea. "Hemos preferido esperar al marco jurídico europeo", alegó la ministra Ana Pastor.

La directiva ha quedado forzosamente reducida tras la victoria de Alemania y las tabacaleras sobre la anterior norma en octubre de 2000. El Tribunal Europeo de Justicia la anuló entonces por considerar que no había lugar para prohibir la publicidad en artículos que no son transfronterizos, como los ceniceros, pequeños artículos para restaurantes, carteles o anuncios de cine. En mayo de 2001, el comisario europeo de Sanidad, David Byrne, jurista de formación, presentó este nuevo texto que, en términos generales, es el que quedó aprobado ayer mediante acuerdo político con el voto en contra de Alemania y Reino Unido.

Nadie esperaba tal decisión porque había hasta seis países que mostraban pequeñas reservas contra el texto. La capacidad de persuasión de Byrne, sin embargo, despejó el camino. Byrne arguyó que de introducirse retoques, que no eran sustanciales, habría que enviar el texto al Parlamento Europeo, donde podría sufrir cambios sustanciales, dada la presión a que la industria somete a los políticos de Bruselas. "Todos hemos recibido muchas presiones", dijo Jef Tavernier, el ministro de Bélgica, un país que acaba de perder el negocio de organizar en Spa-Francorchamps el próximo verano la prueba del Campeonato del Mundo de Fórmula I por adelantarse a la directiva aprobada ayer. En el Parlamento Europeo, la directiva ha estado retenida en debate casi año y medio y la comisión jurídica llegó a pactar un texto que excluía a la prensa escrita de la prohibición. El pleno, sin embargo, por 311 votos a favor y 202 en contra, aprobó el 20 de noviembre pasado un texto que de nuevo incluía a la prensa escrita y que, además, recomienda que los países miembros de la UE vayan más allá ampliando las prohibiciones a nivel nacional, lo que ha quedado incluido en el texto aprobado. Los editores europeos, que se consideran muy perjudicados por esta nueva directiva (calculan unas pérdidas de 100 millones de euros anuales), emitieron ayer un comunicado en contra. Alegan que sólo el 2% de la prensa escrita se distribuye fuera de su mercado nacional en su forma original.

La publicidad de tabaco, según Infoadex, supuso en España 44,129 millones de euros en 2001. De este dinero, periódicos, suplementos y revistas recibieron 15,358 millones de euros (el 1,16% de toda su publicidad). Las tabacaleras gastaron 10,87 millones en la radio, lo que implicó el 2,77% del total.

Ana Pastor recordó que el tabaquismo se cobra 500.000 muertes al año en la UE y 56.000 en España. A este respecto, Byrne fue lapidario: "La industria del tabaco necesita reclutar 500.000 nuevos fumadores cada año para reemplazar a los que mueren prematuramente a causa del tabaquismo".

El Reino Unido, un país que ya ha prohibido en casa la publicidad del tabaco en la prensa, no se mostró contraria al texto, pero tampoco votó a favor porque no considera que devolverlo al Parlamento sea un riesgo, sino la oportunidad de lograr otro similar más sólido y menos vulnerable a los ataques jurídicos.

El comisario europeo de Sanidad, David Byrne.
El comisario europeo de Sanidad, David Byrne.EFE

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