Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Lluís Vives va al Liceo

Alumnos de la Universidad de Valencia siguen en directo desde la sede histórica de La Nau una ópera de Strauss

Más de 70 alumnos de la Universitat de València vieron y escucharon anoche en el Aula Magna la retransmisión en directo de la ópera Ariadna auf Naxos, de Richard Strauss. Desde el patio que preside la efigie de Lluís Vives en el edificio histórico de La Nau, se escuchaban con nitidez la orquesta dirigida por Friederich Haider o la voz de la primadonna Adrianne Pieczonka. Nada de particular, de no ser porque la obra se estaba representando en el Liceo de Barcelona y porque, simultáneamente, estaban viviendo esa misma experiencia estudiantes de universidades del País Vasco, Barcelona, Oviedo, Roma, Venecia, París, Dresde, Chicago y Santiago de Chile. Gran parte de los estudiantes valencianos, en su mayoría chicas, ignoraban el carácter compartido de tal experiencia cuando se matricularon en lo que, de entrada, es una actividad que reporta créditos de libre opción, pero se sorprendían gratamente al saberlo.

Fruto de un convenio de la Universitat con el Liceo, la retransmisión se realizaba vía internet, a través de la Red Iris que une a las universidades españolas. Para llevarla a efecto, ha sido necesario instalar banda ancha en la sede histórica de la universidad. Tal cosa, señalaba el vicerrector de Tecnologías de la Información, Vicente Cerverón, permitirá efectuar también en el futuro retransmisiones sonoras y visuales vía digital desde este edificio con 500 años de historia. El vicerrector de Cultura, Rafael Gil, subrayaba el interés de la experiencia desde el punto de vista docente y no descartaba que se pudiera extender a más universidades y, en el futuro, implicar a otros teatros como La Scala o la Ópera de París.

'Nunca había visto una ópera en directo y tenía mucha curiosidad', explicaba María Dolores, estudiante de quinto de Historia, 'y ahora podré escuchar cuatro', en referencia al programa completo de este curso universitario, que concluirá el 12 de febrero con Pikovaia Dama, de Tchaikovsky y tras las previas retransmisiones de Don Giovanni (Mozart) y Norma (Bellini). Rosa, otra compañera de quinto, corroboraba el móvil de la curiosidad y añadía: 'Además, por 54 euros, que está tirado'. Ambas valoraban la posibilidad que dan las nuevas tecnologías de 'acercarte a manifestaciones culturales que de otra forma te serían inaccesibles', pero también expresaban la reserva de que 'pueden fomentar la pasividad, que te limites a ver las cosas desde tu ordenador'. La mayoría de las estudiantes eran de Historia del Arte, pero no todas. Carmen, que viene del campus de Burjassot, donde estudia Matemáticas, reconocía que se había matriculado, 'sobre todo, por los créditos', pero también: 'Porque me gusta la ópera, porque al ser un curso nocturno me es más fácil asistir y porque el precio, para cuatro óperas, es muy asequible'.

Previamente, el profesor Vicente Galbis les había explicado in situ que iban a escuchar la última obra del 'Strauss más interesante' y, desde el Liceo, el periodista Juan Ángel Vela había definido la ópera como 'un derroche de belleza'. Para comprobarlo, allí estaban el rector Francisco Tomás, el ex rector Pedro Ruiz, la compositora Matilde Salvador, la directora del Institut de la Música, Inmaculada Tomás, el director del Cor de València, Francisco Perales y el director general de Universidades, entre otras personalidades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de noviembre de 2002