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EL ABARATAMIENTO DEL DINERO

La Reserva Federal baja el precio del dinero hasta niveles de hace 40 años

El banco central de EE UU reduce el precio del dinero medio punto, hasta el 1,25%, nivel de hace 40 años

Chicago
La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) decidió ayer rebajar medio punto los tipos de interés, desde el 1,75% hasta el 1,25%, en un claro intento de reactivar la economía estadounidense que no acaba de tomar la senda del crecimiento sostenido. Esta fuerte rebaja (el mercado esperaba que bajaran un 0,25%) supone un fuerte elemento de presión para el Banco Central Europeo (BCE), que se reúne hoy en Francfort y cuyos tipos se hallan en el 3,25%. Tras la rebaja decidida por la Fed, el euro volvió a equipararse con el dólar, mientras que la Bolsa de Nueva York mostró una reacción tibia y al final se apuntó una subida del 1,07% en el índice Dow Jones.

La Reserva Federal (Fed) de EE UU bajó ayer un extraordinario medio punto, hasta el 1,25%, el tipo de interés de referencia como respuesta a una recuperación económica que no termina de consolidarse. El recorte, que coloca el precio del dinero en niveles de hace 40 años, "debería ayudar a la economía en su actual situación de debilidad", señaló la Fed. La intervención fue calificada de jugada magistral para dar a la economía el impulso que necesita y fue presentada por los analistas como ejemplo a seguir por los bancos centrales en otras partes del mundo, en particular la UE y el Reino Unido. El Banco Central Europeo (BCE) se reúne hoy para analizar los tipos en Europa, actualmente en el 3,25%.

Con su medida, el banco emisor salió al paso de la "creciente incertidumbre en parte atribuible a los riesgos geopolíticos que están inhibiendo el gasto, la producción y el empleo", según indicaba el comunicado emitido tras la reunión de los doce consejeros bajo la presidencia de Alan Greenspan. El recorte de medio punto muestra la decidida voluntad de inyectar liquidez en el sistema y revela la preocupación de la autoridad monetaria de EE UU con la actual atonía. Algunos se preguntaban si la Fed sabe más, y tiene peores impresiones, que los mercados y otros agentes económicos sobre la situación.

La Fed bajó el año pasado el tipo básico 11 veces, la última en diciembre, sin que tal agresividad produjera todo el efecto deseado, aunque contribuyó de formas decisiva a evitar la recesión. El comité del banco emisor había evitado pacientemente en 2002 utilizar de nuevo la palanca monetaria, si bien en su anterior reunión de septiembre dos de los doce miembros defendieron con vigor la necesidad del recorte y votaron contra el mantenimiento en el 1,75%. La rebaja de ayer se produjo con acuerdo unánime.

La medida dobló las expectativas generalizadas, que apostaban por el 0,25%, y se produjo tras el anuncio en jornadas precedentes de una batería de datos reveladores de la errática marcha del sistema productivo, que no encuentra una base sólida desde la que despegar. La economía está anémica y el incremento del desempleo registrado en septiembre, hasta el 5,7%, hace temer que la accidentada recuperación llegue a paralizarse. Los índices de producción manufacturera están bajos, la confianza de los consumidores se ha hundido a niveles no vistos en nueve años y el gasto doméstico, que viene sosteniendo a la economía, da muestras de agotamiento.

Una congelación del consumo en esta época del año tendría efectos desastrosos, dado que el comercio realiza una sustancial parte del negocio anual en relación con las fiestas de Acción de Gracias y Navidad. El consumo mueve las dos terceras partes de la economía de EE UU y la rebaja del precio del dinero está dirigida tanto a los consumidores particulares como a incentivar la inversión productiva de las empresas. Con el recorte de ayer, el tipo aplicado por la banca a sus mejores clientes caerá hasta el 4,25%, el más bajo desde 1959.

A pesar de las estadísticas negativas, la economía crece -como puso de relieve el incremento del PIB registrado el pasado trimestre, cuarto periodo consecutivo de aumento-, el paro está en cotas no dañinas, la productividad sigue al alza y la inflación está bajo control. "La recesión puede haber llegado a su final", según filtró ayer la Oficina Nacional de Investigación Económica, el organismo que certifica la entrada y salida en recesión, pero el crecimiento económico carece de credibilidad (ya se habla de que el aceptable 3,1% de incremento del PIB en el trimestre veraniego no superará el 2% en el periodo octubre-diciembre) y algunos expertos especulan con el fantasma de la deflación, la caída de los precios que no va acompañada de un incremento de la actividad económica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de noviembre de 2002