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Nacen los primeros ocho hijos sanos de padre seropositivo gracias a una técnica nueva

El Instituto Valenciano de Infertilidad aplica este método en un ensayo clínico

Los padres que presenten anticuerpos del sida ya cuentan con una técnica que les asegura que no transmitirán el virus a sus hijos. El Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) desarrolla desde hace año y medio un sistema que ha hecho posible el nacimiento de ocho niños sanos y siete embarazos libres de sida. Pese a que el riesgo de transmisión ronda el 4% de los casos cuando el hombre es el afectado, el IVI recomienda este proceso -que se aplica como ensayo clínico- a todas aquellas personas que tengan anticuerpos del virus y deseen ser padre.

Ocho niños hijos de padre seropositivo han nacido sin rastro del virus del sida desde finales de julio gracias a una técnica de lavado de semen que practica el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) y otras siete mujeres están embarazadas fruto del mismo sistema. Un 4% de los padres que tienen el virus de la inmunodeficiencia humana lo transmiten a sus hijos. Para evitar este riesgo y el peligro de contagio de la madre, el IVI ha desarrollado un sistema de lavado que a través de unos procesos de cribado separa a los espermatozoides, los limpia de todo residuo viral y, una vez libres de restos infeccionsos, los emplea para fecundar in vitro al óvulo que luego se implanta en la madre.

El semen está integrado por varias partes entre las que se encuentran los espermatozoides, pero también las células primigenias que originan a éstos, las del sistema inmune y el plasma seminal que es el fluido a través del cual se desplazan y recorren el útero hasta alcanzar las trompas de falopio por donde desciende el óvulo desde los ovarios. La técnica consiste en una primera criba que selecciona a los espermatozoides y elimina el resto de elementos que pueden contener carga viral. Sin embargo, para evitar que queden restos de VIH, se practica una nueva limpieza denominada PCR anidado. Esta vez se trata de eliminar residuos de ARN que hubieran podido quedarse adheridos a los espermatozoides y que podrían infectar el embrión y transmitirse al feto. Este último proceso , 'el más seguro que existe para la detección del virus', como comenta Marcos Meseguer, del equipo del IVI, permite detectar con una precisión cercana al 100% cualquier resto de VIH y eliminarlo. Después de estas, dos operaciones, el camino es el habitual de la fecundación invitro.

El instituto valenciano recomienda esta técnica, en la que colabora el Instituto valenciano de Microbiología, a aquellas personas que deseen ser padre y presenten anticuerpos que indiquen que hayan tenido contacto con el virus. El IVI ofrece este servicio desde hace año y medio. El hecho de que se trate de un ensayo clínico permite que se pueda manipular semen con el virus de la inmunodeficiencia humana, ya que la Ley de Reproducción Asistida prohíbe el empleo de semen infectado para prácticas de fecundación in vitro. El perfil de las personas que han participado en el ensayo es el de parejas de unos 35 años en el que el hombre es seropositivo, están casados o llevan una vida en pareja de varios años. El contagio en el hombre se produjo por haber mantenido relaciones heterosexuales con personas infectadas, haber recibido transfusiones de plasma con VIH o haber sido toxicómnanos por vía intravenosa. Junto al centro valenciano, otros dos hospitales catalanes, uno público y otro privado, son los únicos que realizan esta técnica, como señalaron ayer desde el IVI.

Hepatitis C y hemofilia

El procedimiento se ha empleado para padres infectados con el virus de la inmunodeficiencia humana, según comentaron ayer responsables del Instituto Valenciano de Infertilidad. Pero también se puede aplicar a aquellos que hayan entrado en contacto con el virus de la hepatitis C. En este caso, se procede a realizar las mismas operaciones de limpieza que se realizan en el caso en el que el padre sea seropositivo y al abordar la prueba de PCR anidado, en lugar de buscar los restos del virus de inmunodeficiencia humana, se tratan de localizar partículas de ARN del virus de la hepatitis C.

También pueden beneficiarse de esta técnica las parejas en las que el hombre tenga hemofilia. En estos casos, además del lavado de semen, una vez fecundados los óvulos se realiza una selección de embriones antes de implantarlos en el óvulo. Cuando el embrión tiene ya ocho células se puede realizar un análisis y determinar el sexo del futuro feto. En este caso, se selecciona los embriones del sexo que se desee para evitar la condición de portadores de la enfermedad en su descendencia, a través de una técnica conocida como diagnóstico genético preimplantacional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de octubre de 2002

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