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5.000 personas vuelven a marchar en Amorebieta contra la construcción de la central de Boroa

Varios miles de personas (unas 5.000, según fuentes de los organizadores) se manifestaron ayer de nuevo en Amorebieta en contra de la construcción de una central eléctrica en Boroa, una semana después de que el proyecto obtuviera la licencia municipal de obras. Era la octava marcha convocada por la plataforma Zornotza Bizirik e igualó la asistencia registrada en las siete convocatorias anteriores en esta localidad de unos 16.000 habitantes. Ni la Ertzaintza, ni la Policía Municipal cifraron el número de participantes. Representantes de Zornotza Bizirik censuraron las 'trabas' impuestas por el Ayuntamiento, como la organización ayer de una excursión con un centenar de jubilados.

La marcha, que duró una hora, fue silenciosa y sin incidentes, estuvo encabezada por una pancarta con el lema en euskera 'No a la imposición, sí a la democracia', sostenida por miembros de Zornotza Bizirik.

Tras ellos, una delegación vizcaína del grupo ecologista Greenpeace, que por primera vez secundó una manifestación contra Boroa de forma oficial, portó otra con el emblema del colectivo. Hubo otras siete pancartas de Zornotza Bizirik, con lemas que exigían respeto al referéndum sobre Boroa y el respeto a 'la palabra del pueblo'. Los contrarios a la central ganaron por abrumadora mayoría el referéndum convocado por la plataforma hace unos meses.

A la manifestación acudieron varios miembros de la suspendida Batasuna, como su portavoz en las Juntas Generales de Vizcaya, Sabin del Bado; el ex miembro de la Mesa Nacional Jon Idigoras y concejales de la formación abertzale en Amorebieta. El parlamentario de IU Oscar Matute acudió a la marcha con el edil de su partido en el municipio, Vicente Silva. Al término de la marcha, representantes de Zornotza Bizirik leyeron un comunicado en el que llamaron 'Pilatos' a los 11 ediles de PNV, PSE-EE y PP que han apoyado el proyecto y les recriminaron que 'se laven las manos, alegando que la cosa viene de más alto y que ellos son disciplinados'.

Zornotza Bizirik, que recurrirá en los tribunales la concesión de la licencia de obras, advirtió de que cualquier proyecto es 'seguro hasta que ocurre un accidente' como el de la pasada semana en la refinería de Petronor en Muskiz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de octubre de 2002