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La explosión de un petrolero francés en Yemen resucita el espectro de Al Qaeda

12 de los 25 tripulantes del buque resultan heridos y uno permanece aún desaparecido

La explosión de un petrolero francés ayer, frente a las costas de Yemen, reavivó el temor de que Al Qaeda haya vuelto a atacar cuando se cumple un año de los bombardeos estadounidenses sobre Afganistán. Tanto los propietarios del buque como fuentes diplomáticas francesas en Yemen se mostraron convencidos de que el Limburg fue objeto de un atentado terrorista similar al que hace dos años sufrió el destructor norteamericano Cole en esas mismas aguas. Las autoridades yemeníes descartaron esa posibilidad. Al menos 12 marineros resultaron heridos y hay uno desaparecido.

Para el vicecónsul de Francia en Sanaa, Marcel Gonçalves, 'el petrolero resultó alcanzado por una barcaza cargada de explosivos' poco antes de las ocho de la mañana (hora local), cuando se disponía a entrar en el puerto de Ash Shihr, en la provincia de Hadramut, al sureste de Yemen.

'Parece que se trata de un atentado al estilo del que [hace dos años] se efectuó contra el Cole', declaró Gonçalves en referencia al atentado perpetrado contra ese navío militar estadounidense el 12 de octubre de 2000 en el puerto de Aden, en el que murieron 17 marinos y otros 38 resultaron heridos. Las autoridades francesas, que oficialmente mantienen que hay que esperar a los resultados de la investigación 'emprendida por las autoridades de Yemen', decidieron anoche el envío de un equipo de investigadores tras la entrevista telefónica que mantuvo el presidente Jacques Chirac con su homólogo yemení, Alí Abdalá Saleh.

Un portavoz del Gobierno de Sanaa negó que el buque francés hubiera sido atacado. 'El fuego lo causaron explosiones en uno de sus tanques, que provocó un fuego gigantesco', manifestó. Sin embargo, en París algunos funcionarios admitían desde el anonimato que su país tenía 'información muy sólida y signos muy serios' de que la explosión fue fruto de un atentado terrorista. Ésta era también la explicación defendida por la sociedad francesa Euronav, propietaria del Limburg.

'Para nosotros se trata de un acto intencionado, ya que, para atravesar el primer casco de este petrolero de doble casco, en muy buen estado y con tan sólo dos años de antigüedad, hace falta una fuerza muy, muy grande', declaró Jacques Moizan, director de Euronav.

'Aún hay que confirmarlo, y no es más que una hipótesis, pero una pequeña barcaza que daña a un petrolero con una capacidad de 500.000 toneladas brutas es bastante sorprendente', añadió Alain Ferré, director administrativo de Euronav y de la compañía a la que Euronav concede la gestión del Limburg. El capitán del buque, Hubert Ardillon, con quien los propietarios hablaron por teléfono a mediodía, vio cómo la barcaza se aproximaba al petrolero, según informó Ferré. No obstante, dada la eslora del Limburg (330 metros), no pudo saber si había explosivos a bordo de la barcaza, pero los directivos de Euronav lo deducen de los daños sufridos por el buque.

El Limburg, que transportaba 56.000 toneladas de crudo y anoche aún no se había hundido, tenía una tripulación de 25 personas (8 franceses y 17 búlgaros). Ferré dijo que 24 de ellos se encontraban a salvo en tierra, aunque 12 requirieron hospitalización. Un marinero búlgaro se encontraba desaparecido.

El pasado 10 de septiembre, EE UU alertó de que informaciones no confirmadas indicaban que Al Qaeda habría previsto atacar petroleros que circularan por el golfo Pérsico y alrededor del Cuerno de África. El aviso también estimaba que la amenaza debía 'tomarse en serio'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de octubre de 2002