Reportaje:

Sed junto al manantial

La mitad de los municipios jiennenses sufre déficits en el abastecimiento de agua potable

No deja de ser curioso que la provincia que sirve de cabecera de las cuencas del Guadalquivir y el Segura presente problemas anacrónicos en el abastecimiento de agua a los municipios. Casi la mitad de las 97 localidades de la provincia jiennense presentan actualmente déficits en el suministro, ya sea por el deterioro de las redes de distribución y los depósitos o por el insuficiente caudal de las captaciones locales. Tanto la Junta de Andalucía como el Ministerio de Medio Ambiente han anunciado inversiones millonarias para corregir estas lagunas, pero la confrontación política provoca, en muchas ocasiones, que los proyectos se eternicen.

La mayoría de los municipios de la provincia de Jaén se abastece de manantiales y sondeos que se encuentran fuera de los grandes sistemas. Sin embargo, según el diagnóstico de los redactores del Plan Estratégico de Jaén, un tercio de los pueblos presenta pérdidas de más del 30% del agua en su red de distribución. Incluso hay casos, como los de Cárcheles y Aldeaquemada, con fugas del 78% y el 98%, respectivamente.

Los datos se refieren a la encuesta de infraestructuras y equipamientos realizada en el año 1995, pero el déficit de abastecimiento no se ha corregido aún en comarcas como La Loma, la Sierra de Segura o en la veintena de municipios del consorcio Víboras-Quiebrajano. El Plan Estratégico apunta que estas comarcas 'necesitan especialmente un esfuerzo inversor para mejorar el suministro doméstico'.

En el caso de La Loma, la Junta acaba de licitar cuatro proyectos por un importe superior a los seis millones de euros, que proporcionarán un aumento de caudal a la comarca de 640.000 metros cúbicos. Los nuevos sondeos se realizarán en las zonas del Aguascebas, Mogón e Iznatoraf. Esta comarca, en la que viven unos 100.000 habitantes, ha venido sufriendo en los últimos años reiterados cortes en el suministro en épocas de sequía.

Mucho más alarmante resulta la situación de la presa del Víboras que, dos años después de haber finalizado su construcción, sigue inutilizada por la falta de acuerdo entre el Gobierno central y el autonómico para financiar las conducciones que han de llevar el agua a una veintena de municipios, dos de ellos de la provincia de Córdoba. Los alcaldes socialistas vienen protagonizando en los últimos meses encierros y otros actos de protesta para exigir al Ministerio de Medio Ambiente el cumplimiento del protocolo firmado en 1999. Su indignación ha crecido al tener conocimiento de que las obras de emergencia aprobadas por la Administración central sólo van a beneficiar a la capital jiennense, gobernada por el PP. 'No podemos permitir que haya ciudadanos de primera y de segunda categoría', señaló el diputado socialista Sebastián Quirós.

El Gobierno central, en cambio, considera que esas obras de emergencia van a beneficiar a una población superior, a unos 200.000 habitantes. El secretario de Estado de Aguas, Pascual Fernández, reconoció en su última visita a Jaén que tanto la capital como el resto de municipios que se abastecen del embalse del Quiebrajano presentan un déficit diario de 8.000 metros cúbicos, pues la demanda de consumo es de 60.000 metros cúbicos y la disponibilidad apenas llega a los 52.000.

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Especialmente delicada es la situación en la capital jiennense, donde los cortes han sido continuos en los últimos meses veraniegos. El PP se vio obligado a aprobar un plan de choque, con una cuantía de un millón y medio de euros, para atenuar la escalada de protestas vecinales. El portavoz del grupo municipal socialista, Manuel López, ha criticado el 'abandono' al que el PP tiene sometidos a los vecinos en el asunto del agua.

En otras comarcas la situación no es más alentadora. Los agentes sociales de la Sierra de Segura llevan 50 años reivindicando la construcción de la presa de Siles, de 30 hectómetros cúbicos. El estudio de viabilidad ya está concluido, pero el inicio de sus obras está todavía pendiente de las alegaciones presentadas por diversos organismos al proyecto presentado por el Ministerio de Medio Ambiente.

Peor suerte ha corrido la presa de Úbeda la Vieja, muy necesaria también para la regulación de la cuenca del Guadalquivir. El proyecto se ha encajonado después de que el informe de impacto ambiental alertara sobre el grave impacto que ocasionaría en los parajes naturales del Alto Guadalquivir.

El mapa de la sequía en Jaén lo completan los ocho municipios de la comarca de El Condado. En este caso, el foco de discordia son los altos niveles de manganeso, cercanos a los 1.000 microgramos por litro (un 2.000% más de lo permitido por la legislación), a consecuencia del deficiente funcionamiento de la depuradora y la precariedad de su red de distribución.

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