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LAS CUENTAS DEL ESTADO PARA 2003

El Gobierno mantiene un crecimiento del 3% pese a la rebaja del FMI

Rato dice que Bruselas comete un "gravísimo error" al flexibilizar el Pacto de Estabilidad

Los Presupuestos del Estado entraron ayer en el Congreso en un clima de incertidumbre económica, pese a lo cual mantienen el objetivo de un crecimiento del 3%, la creación de 282.400 empleos y un déficit cero. La rebaja del IRPF, el gasto social, las inversiones y la seguridad ciudadana, son las prioridades. El Gobierno insiste en estos objetivos, pese a que ayer el FMI revisó a la baja la previsión de crecimiento económico para España, hasta el 2,7% el año próximo. También ignora el margen hasta 2006 que la Comisión Europea da a los países del euro para lograr el déficit cero. El PSOE denunció la existencia de un déficit oculto cercano a 5.000 millones de euros. Los Presupuestos del Estado entraron ayer en el Congreso en un clima de incertidumbre económica, pese a lo cual mantienen el objetivo de un crecimiento del 3%, la creación de 282.400 empleos y un déficit cero. La rebaja del IRPF, el gasto social, las inversiones y la seguridad ciudadana, son las prioridades. El Gobierno insiste en estos objetivos, pese a que ayer el FMI revisó a la baja la previsión de crecimiento económico para España, hasta el 2,7% el año próximo. También ignora el margen hasta 2006 que la Comisión Europea da a los países del euro para lograr el déficit cero. El PSOE denunció la existencia de un déficit oculto cercano a 5.000 millones de euros.

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, entregó ayer en el Congreso los Presupuestos del Estado para 2003, los terceros que persiguen el déficit cero. Pese a que el panorama internacional es cada día más sombrío, Montoro se mostró una vez más confiado en que la economía española crezca un 3% en 2003 y se creen 282.000 empleos. Ni la revisión a la baja del crecimiento económico anunciada ayer por el Fondo Monetario Internacional (FMI), ni los malos augurios de la Comisión Europea sobre la marcha de las finanzas públicas en los principales países europeos, le aguaron la fiesta al ministro.

Montoro olvidó que este año ha tenido que revisar dos veces su previsión de crecimiento (del 2,9% al 2,2%) y restó importancia a las 'décimas' que el FMI le araña a la economía española para el año que viene. Incluso con un crecimiento económico del 2,7%, como estima el FMI, el ministro cree posible alcanzar sus objetivos de gastos e ingresos. Los Presupuestos del Estado (sin sanidad) elevan el gasto a 109.273 millones de euros (114.517 millones incluido el fondo de contingencia) con un aumento del 4,1% y unos ingresos de 105.695 millones, con un crecimiento del 4,3% (sobre la previsión de liquidación de 2002 y excluida la cesión de impuestos a las comunidades).

El déficit del Estado alcanzaría así el 0,5% del PIB, igual que lo previsto para este año, que se equilibraría con un superávit de la Seguridad Social en el mismo porcentaje. Al menos sobre el papel, España va a contracorriente de los grandes países de la UE que han logrado de la Comisión Europea un aplazamiento hasta 2006 para el compromiso del déficit cero. El ministro mostró su malestar con la decisión de Bruselas y desautorizó, sin nombrarlo, al comisario de Asuntos Monetarios, el español Pedro Solbes.

'El Gobierno español hubiera preferido que esto [el aplaza-miento] fuera el resultado de un debate en el Consejo Europeo y en el Ecofin [Consejo de Ministros de Economía y Finanzas de la UE] y no sólo una propuesta de la Comisión', dijo Montoro. Frente a las dificultades de Francia, Alemania, Italia o Portugal, 'España es un referente', añadió, 'porque está haciendo los deberes'. A los demás, les recomendó 'reformas estructurales y generar el clima económico necesario para el crecimiento económico y la creación de empleo'. En sintonía, el ministro de Economía, Rodrigo Rato, calificó de 'gravísimo error' dejar que los déficit crezcan para reactiviar el crecimiento.

¿No podría la economía española subirse a ese tren ya en marcha para acortar distancias con Francia o Alemania? Unas décimas de déficit podrían destinarse a fomentar 'el crecimiento, el empleo, la productividad y el bienestar social', insistió ayer el responsable de Política Económica y Ocupación del PSOE, Jordi Sevilla. Montoro fue tajante en su negativa: 'El nivel de bienestar lo conseguiremos con el crecimiento económico y no con los Presupuestos; si fuera así, sería facilísimo'.

La rebaja del IRPF prevista para el año próximo, con 3.000 millones de euros de ahorro para los contribuyentes, o el aumento del 12,9% en las inversiones de todo el sector público, serían las bazas que los Presupuestos presentados ayer pretenden jugar en aras de ese mayor crecimiento económico. El 3% de crecimiento de la economía esperado se sustenta en una aceleración del consumo de las familias (del 1,9% al 2,9%) gracias a la rebaja fiscal y al aumento del empleo. También contribuirá al crecimiento la inversión (del 1,9% al 3,8%) sobre todo por el tirón del sector público.

Éstas son, al menos, las cuentas que se hace el ministro de Hacienda, que no parecen tampoco afectadas por el grave problema de la inflación y el alto diferencial con Europa. Los Presupuestos presentados ayer, como es habitual en los últimos años, no incluyen una previsión de evolución de los precios. La referencia es, en principio, el 2% fijado por el Banco Central Europeo (BCE) para la zona euro. En este porcentaje se subirán las pensiones de la Seguridad Social y el sueldo de los funcionarios. Para este último colectivo, habría un margen de un punto más sujeto estos días a negociación.

Terreno pantanoso

Todo ello, en el supuesto de que las cifras presentadas ayer sean lo que dicen ser. La nueva financiación autonómica y la entrada en vigor de la Ley de Estabilidad Presupuestaria han convertido a los Presupuestos en un terreno pantanoso en el que casi nada es comparable. Sevilla hizo hincapié en este aspecto al denunciar un 'déficit oculto' de 4.924 millones de euros. Este saldo negativo saldría de inversiones que se financian con recurso a la cuenta del Tesoro en el Banco de España y emisión de deuda y no aparecen en el déficit que se contabiliza como tal.

Tampoco cuadra el saldo cero que se presenta como gran logro en el balance entre el Estado, la Seguridad Social y los organismos autónomos y algunos datos aportados ayer. La cifra de ingresos consolidados alcanza 206.034 millones de euros y la de gastos, 209.168 millones (sin incluir el nuevo fondo del 2% para gastos imprevistos), lo que daría un déficit de 3.133,6 millones de euros o el 0,4% del PIB en lugar del saldo cero. Según Hacienda, la diferencia está en que la contabilidad se presente en términos de devengo o de caja y en la parte del Presupuesto que no se ejecutará.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de septiembre de 2002