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Fomento sigue incumpliendo plazos en las obras de la autovía Lleida-Barcelona

El tramo Cervera-Sant Pere tenía que entrar en servicio en junio

El Ministerio de Fomento sigue sin poder cumplir sus propios plazos en las obras de construcción de la autovía de la N-II entre Lleida y Barcelona. La apertura del tramo comprendido entre las localidades de Cervera y Sant Pere dels Arquells, de unos cinco kilómetros, aún no tiene fecha de apertura, a pesar de haber anunciado el citado departamento hace tres meses que el tramo entraría en servicio a finales de este verano, que está a punto de acabar. Tras el enésimo aplazamiento, el Ministerio de Fomento asegura ahora que los nuevos cinco kilómetros de autovía estarán listos a mediados de octubre.

El propio ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, anunció que los tres primeros kilómetros, hasta la población de Vergós, se abrirían el pasado mes de junio para aliviar los problemas de tráfico que se originan en el enlace provisional con la variante de Cervera y el Eix Transversal, pero la apertura se pospuso hasta finales de verano alegándose en aquel momento que las obras habían sufrido retrasos debido a las heladas y diversos problemas técnicos provocados por el paso de líneas eléctricas y telefónicas.

Los responsables de la vía se comprometieron entonces a poner en servicio dos kilómetros más en septiembre, coincidiendo con el inicio de la fiesta mayor de Cervera. Los operarios trabajan a gran ritmo, prácticamente día y noche, pero parece que las obras no avanzan. Actualmente se están realizando trabajos de asfaltado y de señalización.

A los ojos de la Administración, otro mes de demora en un proyecto que acumula 11 años de retrasos injustificables y centenares de damnificados parece no tener demasiada importancia, mientras que sí la tiene para los usuarios de la carretera, que a diario sufren las retenciones que se originan en uno de los puntos más conflictivos de la red viaria catalana.

Esta nueva demora ha sido acogida con preocupación por las autoridades de la zona. El alcalde de Cervera, el convergente Salvador Bordes, solicitó una reunión con el responsable de Carreteras del Estado en Lleida, Juan Antonio Romero, para exigirle la urgente apertura de los cinco kilómetros hasta Sant Pere dels Arquells. 'Se nos ha asegurado que el tramo podrá abrirse a mediados de octubre, ya va siendo hora', señaló Bordes.

No obstante, la entrada en servicio de este tramo no resolverá todos los problemas de tráfico en esta vía porque todavía quedarán otros 16 kilómetros en obras, los últimos pendientes para completar la totalidad de la autovía Lleida-Barcelona, conocida también como la carretera de la vergüenza por los incontables retrasos que acumula. Fomento sostiene que la autovía estará totalmente acabada a principios de 2004.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de septiembre de 2002