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Reportaje:

Una campaña de 20 meses

Los partidos preparan las elecciones municipales, autonómicas y legislativas como un solo proceso

Con el otoño comienza para los partidos una temporada política que va a durar 20 meses. El calendario electoral encadena las campañas cada seis meses sin dejar pausas: en 2003, elecciones municipales en el último domingo de mayo y autonómicas seis meses después, en otoño. Luego, ya en 2004, legislativas antes de abril y europeas en junio.

La particularidad catalana es que esta vez los partidos tienen la convicción de que las autonómicas cierran el ciclo del pujolismo y abren otro al que Pasqual Maragall quiere poner su nombre, pero que es también una oportunidad, y un riesgo, excepcional para todos. En Cataluña la primera convocatoria a las urnas es sólo para elecciones municipales, pero serán inevitablemente interpretadas como una indicación sobre la orientación del electorado con vistas a las autonómicas. Y tanto si hay cambio en Cataluña como si no lo hay, este dato será crucial para las aspiraciones de José Luis Rodríguez Zapatero en las subsiguientes legislativas.

El resultado de las autonómicas catalanas es crucial para la campaña de Zapatero

La intención de los principales partidos es convertir la campaña de las municipales en plataforma para sus candidatos autonómicos. A esto responde el hecho de que Artur Mas, aspirante a suceder a Jordi Pujol en la presidencia de la Generalitat, fuera la semana pasada la principal figura de la presentación de las candidaturas municipales de CiU en la comarca del Baix Penedès ante unas mil personas. Este esquema será repetido por CiU en todas las comarcas durante las próximas semanas, con la pretensión de movilizar en total a 50.000 personas del entorno más inmediato a la federación nacionalista. El 4 de octubre se celebran ya otras dos presentaciones comarcales. A finales de noviembre, CiU convertirá su escuela de otoño en el lanzamiento de sus candidaturas en el área metropolitana, donde se desarrolla la siempre importante batalla de Barcelona. Mas, por su parte, prepara para el 21 de octubre en Barcelona una conferencia con asistencia multitudinaria, 2.000 personas, para presentar sus proyectos para la próxima década.

El disparo de salida de la campaña municipal de los socialistas está preparado para el 29 de septiembre. Se trata de 120 actos simultáneos en otras tantas localidades a lo largo y ancho de toda Cataluña. Serán también presentaciones de candidaturas locales. Pero Maragall estará en el acto de Barcelona, con el alcalde aspirante a la reelección, Joan Clos, y luego en Sant Cugat.

El PSC cuenta el próximo domingo con Rodríguez Zapatero para su Fiesta de la Rosa en Gavà, que los socialistas han convertido en tradicional comienzo de curso. Zapatero volverá al cabo de una semana para participar en una comida mitin en Lleida y tener un encuentro con los sindicatos agrarios con ocasión de la feria de Sant Miquel. El consejo nacional del PSC comenzará a proclamar las candidaturas municipales el 5 de octubre y durante el último trimestre del año se sucederán las presentaciones en las respectivas localidades.

Como Maragall y Mas, el líder de Esquerra Republicana (ERC), Josep Lluís Carod, tiene programada una ruta por Cataluña con el objetivo de darse a conocer directamente en unas 120 localidades de tamaño mediano, de capital de comarca para abajo. Está cumpliendo este programa desde principios del verano. Y lo hace en paralelo a la gestión del partido para ampliar el número de candidaturas municipales, que aspiran a elevar hasta el medio millar. Las organizaciones sectoriales están preparando el programa municipal, al que en octubre dedicarán también su escuela de otoño, que se celebrará en Tarragona.

El esquema del PP es también en esto distinto al de los demás partidos catalanes. La campaña municipal sigue en este caso el ritmo marcado por la dirección nacional, que en su día nombró ya a Alberto Fernández Díaz para encabezar la candidatura municipal de Barcelona. El lanzamiento de Josep Piqué como candidato autonómico, también decidido por Aznar, se producirá en el congreso regional del partido, el 19 y 20 de octubre. Según el esquema ya dibujado, luego la organzación del partido se ocupará de aumentar también todo lo que sea posible el número de candidaturas, con el objetivo de llegar a las 500, mientras Piqué desarrolla un programa basado en su presencia constante como ministro en los medios de comunicación y en las relaciones con el mundo económico catalán, el ámbito en el que compite con CiU.

Coherente con su proclamada vocación de fuerza alternativa, Iniciativa per Catalunya Verds (ICV) ha diseñado un original proceso de participación popular para la elaboración de su programa electoral, inspirado en experiencias como la de Porto Alegre, en Brasil. Discurrirá en paralelo a la presentación de las candidaturas municipales a lo largo del último trimestre del año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de septiembre de 2002