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La llegada de otros 75 inmigrantes agrava la situación en Fuerteventura

Unas 700 personas están retenidas en la vieja terminal y otras 300 en un viejo cuartel

Tras la detención, durante la noche del lunes, de 75 africanos indocumentados que llegaron a Fuerteventura en cinco pateras, la situación en los centros de internamiento para extranjeros de la isla es peor que nunca. Unas 700 personas se hacinan en la vieja terminal del aeropuerto y otras 300 en el antiguo cuartel de la Legión situado en la zona del Matorral, según fuentes del Ministerio del Interior. El nuevo delegado del Gobierno para la Extranjería, Ignacio González, tiene previsto desplazarse hoy al archipiélago para evaluar la situación.

Cuando a principios de año las organizaciones Human Rights Watch, Amnistía Internacional, Médicos sin Fronteras, y el propio Defensor del Pueblo español, denunciaron la inhumana situación de hacinamiento en que viven los extranjeros internados en la antigua terminal del aeropuerto había unas 200 personas menos que ahora.

Durante el mes de agosto fueron interceptadas en Fuerteventura 872 personas cuando intentaban desembarcar ilegalmente. El número total de detenidos en los ocho primeros meses del año fue de 3.077, a los que hay que sumar otros 664 aprehendidos en Lanzarote.

Para aliviar la situación, el Ministerio del Interior ha puesto en marcha un plan de repatriaciones urgente, que afecta fundamentalmente a los ciudadanos de Marruecos y de Nigeria, únicos países con los que el Gobierno ha conseguido firmar acuerdos de repatriación.

En los últimos 10 días han sido retornados 80 marroquíes a través de las fronteras de Ceuta y Melilla. La Delegación del Gobierno en el archipiélago ha anunciado que Interior fletará esta semana tres vuelos diarios para devolver a su país a otros 400 irregulares marroquíes.

Una de las cinco pateras interceptadas ayer por la Guardia Civil tuvo que ser auxiliada por un barco atunero porque estaba a punto de naufragar. Los pescadores subieron a bordo a 14 marroquíes, entre ellos una mujer, mientras dos personas se negaron a subir y tomaron rumbo de regreso a África. Los marineros identificaron entre las personas a las que auxiliaron a uno de los patrones, pues lo habían visto manejar la embarcación.

Otras dos embarcaciones (una remolcaba a la otra porque navegaba sin motor) fueron avistadas por unos niños en la playa de Salinas, en el municipio de Antigua. Los agentes detuvieron a 18 subsaharianos y a tres marroquíes, entre ellos uno que se produjo heridas en una pierna al saltar sobre las piedras de la playa. Otros 10 o 15 huyeron.

Un vecino de la zona llegó a la playa con cuatro pares de zapatos para los inmigrantes, ya que los pies es una de las partes del cuerpo que sufre más daños por el viaje o en el desembarco debido a los golpes.

Anteriormente había sido interceptada en Gran Tarajal otra patera con 23 personas a bordo. La última fue localizada a dos millas de la costa por una patrullera con 16 subsaharianos, dos magrebíes y los dos patrones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de septiembre de 2002