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El sector de ERC partidario de romper la Entesa acusa al PSC de 'antidemocrático'

La política antiterrorista distancia a los socialistas de sus aliados en el Senado

El argumento esgrimido por los dirigentes de Esquerra Republicana (ERC) partidarios de romper la coalición de las izquierdas catalanas para el Senado, la Entesa Catalana de Progrés, es que los socialistas están abonando en España una política de supresión de las libertades de asociación, representación política y voto en el País Vasco. 'Es una política claramente antidemocrática, de la que el socialismo catalán se hace responsable', afirmó ayer el portavoz de ERC en el Parlament, Josep Huguet, firme impulsor de la ruptura de la coalición para el Senado.

La dirección de ERC estudiaba anoche la propuesta de abandonar la Entesa que en las últimas semanas han defendido el senador Carles Bonet, el diputado autonómico Huguet y el único diputado republicano en las Cortes, Joan Puigcercós. La pretensión de este sector de ERC era lanzar un ultimátum al PSC para que se desentienda de la política contra ETA aplicada por el PSOE o acepte la imposibilidad de mantener la coalición con ERC. 'Lo que probablemente va a producirse', dijo ayer Huguet antes de la reunión del comité ejecutivo de su partido , 'es el inicio de un proceso, más que la adopción de una decisión definitiva'.

Los republicanos admiten que los socialistas no han incumplido ningún aspecto de los acuerdos sobre los que se funda la Entesa ni han traicionado ninguno de los puntos de su programa conjunto. La ruptura preconizada por Bonet, Huguet y Puigcercós es uno de los 'efectos colaterales' de la política antiterrorista, en la que ERC acusa al PSOE de situarse a remolque del PP y al PSC de no diferenciarse del PSOE.

Huguet y los demás dirigentes republicanos partidarios de la ruptura de la Entesa destacan que lo que ahora les separa del PSC es 'una cuestión de principios democráticos', 'en la que 'se cuestionan las libertades', y que consideran 'previa' a programas políticos como el pactado con el PSC e Iniciativa per Catalunya Verds (ICV) para alumbrar la Entesa.

Hasta ahora, los socialistas catalanes no han tomado esta grave acusación en serio. Se han limitado a señalar su escrupuloso cumplimiento de los pactos firmados, a indicar que ERC es libre de abandonar las coaliciones en que se integra y a confiar en que, al final, se imponga en el partido republicano el criterio de los dirigentes moderados que en las últimas semanas han mantenido un discreto silencio.

Distanciamiento táctico

El daño mayor que para el PSC podría provocar el abandono de la Entesa por ERC es que se pusiera en cuestión la existencia de su grupo parlamentario en el Senado y les obligara a reintegrarse en el grupo parlamentario del PSOE.

La dirección de CiU ha observado también un prudente distanciamiento ante las dificultades por las que atraviesa la Entesa, con la que rivaliza en el Senado para arrogarse la representación de Cataluña. El secretario general de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, sostuvo ayer, sin embargo, en una entrevista radiofónica, que a su juicio ERC sólo pretende marcar distancias respecto a los socialistas ante la inminencia del ciclo electoral. Los sectores más radicalizados del nacionalismo catalán independentista simpatizan con el universo de Batasuna, como es fácil de observar en sus proclamas e incluso su inocografía. Duran atribuyó la aparente indiferencia con que el PSC ha acogido la ofensiva del sector radical de ERC a que, por la misma razón que a los independentistas, a los socialistas tampoco les va mal distanciarse de éstos.

Al fundamentar la interpretación de esta crisis como un mero movimiento táctico destinado a reforzar un flanco electoral contribuye poderosamente la estricta limitación de los daños que el sector de ERC partidario de la ruptura parece dispuesto a provocar y a asumir. La defensa de los principios fundamentales de la democracia, de los derechos de asociación y representación política, deben llevar a su juicio a la ruptura de la Entesa, pero no impide mantener como si nada los pactos que han situado a los concejales de ERC en el gobierno del Ayuntamiento y la Diputación de Barcelona, por citar los principales casos en los que la alianza con el PSC proporciona a los republicanos la condición de partido que administra importantes presupuestos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de septiembre de 2002