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OPINIÓN DEL LECTOR
Cartas al director

Pablo de Olavide: hambre sin fronteras

He seguido el encierro de los inmigrantes en la Universidad Pablo Olavide de Sevilla y he sentido verdadero dolor viendo la violencia con que han actuado las fuerzas de seguridad del Estado en el desalojo. En esta situación tan dolorosa, ¿cómo se sentirán estas personas? La Ley de Extranjería no entiende de sufrimientos ni de penurias humanas. Aquí, en esta Europa rica, desarrollada y culta, se practica la ley del más fuerte sin tener en cuenta que la supervivencia de estos pueblos es de verdadera hambruna, y el hambre no tiene fronteras.

Mientras no haya respeto, igualdad y tolerancia hacia los inmigrantes, mientras no se les trate como seres humanos iguales a nosotros, nuestro Estado no podrá tener la consideración de Estado de Derecho, ni será serio escuchar a nuestros gobernantes hablar de justicia o libertad.

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