Exasperante lentitud y muchos tramos pendientes de resolver

Las obras públicas avanzan con exasperante lentitud en Asturias y resultan carísimas por la complicada orografía, pero, sobre todo, son objeto de un permanente e intenso debate político. En lo que va de año sólo se ha inaugurado un tramo de ocho kilómetros de la ronda sur de Gijón, Piles-Infanzón. Los problemas se concentran en dos ejes: el Norte-Sur (está en ejecución el tramo de 60 kilómetros Onzonilla-Benavente, entre León y Zamora) y el Este-Oeste, es decir, la autovía del Cantábrico, que tiene varios tramos inaugurados y otros muchos pendientes.

Entre el oriente y el centro de Asturias hay 39 kilómetros en servicio (Villaviciosa-Colunga y Llovio-Llanes) sin conexión entre sí, y el resto está en obras, salvo los 20 kilómetros Llanes-Unquera, bajo proceso judicial y paralizados. A causa de ello, la N-634 soporta una altísima densidad de tráfico.

De Oviedo hacia el Oeste no se ha construido ni un solo kilómetro de esa autovía del Cantábrico. Fomento acaba de poner en macha las obras para evitar el cruce de Soto del Barco (6,4 kilómetros), que incluyen el paso sobre el Nalón, y espera poder hacer lo mismo con los 7 kilómetros sobre el Navia. También está en ejecución la autovía Oviedo-Grado y a punto de acabarse la Mieres-Gijón, financiada en parte con fondos mineros, pero cuyos costos se han disparado y dividen a los políticos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0018, 18 de agosto de 2002.

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