Patrimonio autoriza la demolición del histórico edificio donde vivió san Isidro

El mal estado del inmueble aconsejó su derribo, según el Ayuntamiento

Dos magnolios junto a un pozo. Eso es todo lo que queda de la histórica casa de Iván de Vargas, en la calle de San Justo y a escasos metros del Ayuntamiento. El resto del edificio fue retirado ayer, convertido en cascotes, por varios camiones, a pesar de contar con protección estructural, el máximo nivel según el Catálogo de Elementos Protegidos. La demolición se produjo durante los trabajos para acondicionar el edificio, del siglo XVI y propiedad municipal desde 1998, como sede de la Fundación Nuevo Siglo. El arquitecto del proyecto, Ramón Andrada, afirmó que 'no se podía mantener en pie'.

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Tres camiones de gran tonelaje retiraron a última hora de la mañana de ayer los contenedores con los restos -enrejados y escudos mezclados con cascotes- de un edificio fundido con la historia de Madrid: en él vivieron y trabajaron san Isidro, patrón de la ciudad, y su esposa, Santa María de la Cabeza, como criados del acaudalado Iván de Vargas. El trabajo de los obreros que depositaban los restos de la casa de Iván de Vargas en los contenedores y los movimientos de una pequeña excavadora han sido la única evidencia de la dimensión real de las obras que se estaban realizando en el inmueble: su sustitución completa, previa demolición.

La desaparición total del edificio fue denunciada en el lugar de los hechos por la concejal Inés Sabanés, portavoz de IU. La casa, que formaba parte de otra donde vivió el santo en el siglo XI, está incluida en el Catálogo de Elementos Protegidos con el nivel máximo: protección estructural. Una medida que preserva a los edificios frente a la piqueta. No ha sido así en el caso del caserón medieval, que tenía fachadas a la calle del doctor Letamendi (junto a la plaza del Cordón), San Justo, Segovia y pasaje del Obispo.

La demolición, que hasta ayer pasó totalmente inadvertida, comenzó el pasado 26 de junio, según Ramón Andrada, arquitecto responsable del proyecto de rehabilitación. Tanto este profesional como Luis Armada, gerente municipal de Urbanismo, explicaron que esa medida ha contado con el placet de la Comisión de Patrimonio, dependiente del Gobierno regional. La comisión autorizó el pasado 6 de junio a Ramón Andrada a 'sustituir las estructuras y los elementos que se consideren oportunos cuando lo considere necesario'.

'Sustitución'

Armada, vicepresidente de la Comisión de Patrimonio en representación del Ayuntamiento, afirmó ayer que desconocía que ya se hubiese procedido a la 'sustitución' del inmueble. 'El primer sorprendido soy yo', exclamó cuando se enteró de que ya se habían retirado incluso los escombros. 'Se trata de una obra no municipal a cargo de un arquitecto de reconocido prestigio. La casa estaba declarada en situación de ruina inminente, con riesgo para los transeúntes, desde 1994. Por ello habíamos procedido a vallar su perímetro y prohibido el paso por su acera', precisó Armada. El inmueble estaba oculto por una lona desde la primavera pasada. Con esos antecedentes, el Ayuntamiento concedió en diciembre de 2001 licencia para la consolidación del edificio.

Tras obtener la licencia, Ramón Andrada, gerente de Patrimonio Nacional entre 1981 y 1986, inició los trabajos en el inmueble y pidió un informe sobre el estado del mismo a la empresa Intemac. 'Este informe es demoledor: concluye aconsejando la demolición del muro que pretendíamos consolidar y nos deja desarmados. Pedí a la Comisión de Patrimonio que me dejara sustituir las fachadas y ésta dejó a mi criterio que tomara la decisión de lo que convenía hacer allí', explicó Andrada.

El ex gerente de Patrimonio Nacional afirma que para 'garantizar la seguridad en la obra era necesario sustituir las fachadas' y justifica que la comisión dejara el derribo a su criterio argumentando que 'alguien tiene que tomar la decisión de qué hacer'. Andrada rechaza que haya habido ocultación -'no hay que buscar tres pies al gato'- y matiza que no se trata de un derribo, sino de una 'sustitución'. 'Mi proyecto habla de sustitución, y una sustitución inevitablemente lleva aparejada una demolición, pero las fachadas históricas y la cubierta se van a reconstruir exactamente tal cual eran', concluye.

Sabanés considera que se trata de 'una pérdida irreparable para el patrimonio de la capital' y calificó de 'barbaridad' la actuación de los responsables de Urbanismo. En su opinión, lo ocurrido con la casa de Iván de Vargas un 31 de julio, con el alcalde, José María Álvarez del Manzano, de vacaciones, podría ser catalogado de 'escándalo nacional'.

La portavoz de IU pidió explicaciones a Mercedes de la Merced, alcaldesa en funciones, y cuestionó que se pueda reconstruir la casa. 'Siempre dicen que se va a reconstruir tal y como estaba, pero en las condiciones que se llevaban las rejas y escudos en los contenedores, dudo mucho de que puedan hacerlo', afirmó Sabanés. El Colegio de Arquitectos, por su parte, debatirá hoy el asunto en una reunión de su junta directiva, informa Rafael Fraguas.

La casa de Iván de Vargas, reducida a escombros, en la calle del Doctor Letamendi (Centro).
La casa de Iván de Vargas, reducida a escombros, en la calle del Doctor Letamendi (Centro).CLAUDIO ÁLVAREZ

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