La policía tendió una trampa en Génova a grupos antiglobalización

Los dos cócteles molotov hallados hace un año por la policía italiana en Génova, durante un registro del local que servía de sede al movimiento antiglobalización contra el G-8, fueron colocados por un agente. Así lo anticipó ayer la edición digital del diario La Repubblica, en una información sobre el 'intento de justificar con el hallazgo de los explosivos la represión de las fuerzas de seguridad' en Génova, en la que murió un joven manifestante.Durante el registro policial en la Escuela Díaz, sede del movimiento antiglobalización en Génova, fueron detenidas 93 personas, 13 de ellas de nacionalidad española, en una operación policial que se saldó con 63 heridos.

Un agente de 25 años, cuya identidad no fue revelada (sólo se le identifica con las siglas A. B.) ha denunciado a un funcionario policial por ordenarle poner dentro de la sede antiglobalización dos cócteles molotov que habían sido abandonados en la calle por grupos de manifestantes violentos. 'Los molotov los puse yo; me lo habían ordenado', ha afirmado el joven agente ante el fiscal que dirige la investigación sobre los excesos policiales en la cumbre del G-8.

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