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El trasvase del Ebro costará 600 millones más de lo previsto

La obra tendrá 87 kilómetros de túneles

La sociedad estatal Infraestructuras del Trasvase (Trasagua), creada para hacer el trasvase Ebro-Levante, ha concluido la memoria resumen del proyecto, que prevé 68 kilómetros de acueductos y 87 kilómetros de túneles. El documento, que deja varios tramos sin definir, se remitirá a las administraciones afectadas y a expertos para su análisis durante septiembre. Con sus alegaciones, Trasagua elaborará el estudio de impacto, el segundo paso en el trámite de la obra hidráulica más importante de Europa. Medio Ambiente calcula que el coste inicial de las obras, 3.700 millones de euros, aumentará un 15%, es decir en 600 millones.

Con sus dos ramales, uno de 162 kilómetros hacia Barcelona y el otro de 750 kilómetros hasta Almería por la costa mediterránea, el trasvase es el mayor proyecto de transferencia de recursos hídricos que se aborda en Europa y uno de los mayores del mundo al desviar del curso final del Ebro más de 1.050 hectómetros úbicos anuales de agua a otros ríos mediterráneos.La descripción detallada del trazado ocupa todo el capítulo cuarto, el más importante. No ofrece sorpresas, salvo que abre aún más el abanico de posibles puntos para la toma del agua en el Ebro.

La toma de agua hacia Barcelona se hace desde el mismo punto del minitrasvase a Tarragona, aunque con una tubería de un grosor que duplica al actual y con casi dos metros de diámetro (1.900 milímetros). Con esta infraestructura será posible bombear 190 hectómetros cúbicos anuales hasta la estación de tratamiento de aguas de Abrera, de donde se suministrará el agua potable al área metropolitana de Barcelona.

Estaciones eléctricas

El recorrido hasta Tarragona y el Vendrell no ofrece obstáculos, ya que el trazado va paralelo a la autopista A-7. A partir del Vendrell la tubería cruza la comarca del Penedés y la red del eje Ter-Llobregat. 'En este punto y en otros muchos del proyecto se exponen las distintas alternativas posibles, porque así lo exige la normativa de impacto ambiental. No podemos dejar cerrado el trazado porque sería ilegal', asegura el secretario de Estado de Aguas y Costas, Pascual Fernández.

Con este mismo criterio se dejan abiertas varias alternativas para el ramal sur, que va del Ebro hasta Almería. Además del aprovechamiento del canal Xerta-Calig, que habría que redimensionar para elevar su caudal de 19 metros cúbicos por segundo a 50, la memoria prevé otras dos tomas alternativas. Una situada aguas abajo de Tortosa, y la otra, por encima de la isla de Vinallop. En el primer caso atravesaría los barrancos de San Antoni-Lloret y La Galera, donde habita una de las mayores poblaciones de cabra montés del mundo. Para cruzarlos se proponen acueductos, y así reducir el efecto barrera en el entorno.

Cualquiera que sea la opción elegida, se necesitará energía eléctrica para bombear el agua desde el Ebro en cotas por debajo de los 10 metros hasta más arriba de los 145, por lo que se plantean tendidos eléctricos de gran potencia, aún sin definir. Es previsible que, en todo caso, la fuerza proceda de una de las dos centrales nucleares ubicadas en las proximidades, Ascó y Vandellós. Para cruzar Ulldecona, última población de la provincia, el proyecto sugiere un túnel, porque la trayectoria cruzaría el casco urbano.

El trazado hacia el sur por Castellón se despega de la A-7 hasta acercarse a Cuevas de Vinromá. El despegue de la costa se acentúa a partir de Peñíscola y la sierra de Irta, una de las pocas zonas libre de edificaciones en todo el litoral levantino, y bordea por el norte el embalse de Sichar a la altura de Castellón. A partir de ahí, la conducción se encuentra pronto con el curso alto del río Mijares y dos sierras incluidas en la Red Natura 2000: Espadán y La Calderona. Para sortear la primera se opta por bordearla, mientras para la segunda se propone un combinado de acueducto y túnel.

Más abajo, el tubo pasa cerca de la presa de Tous. Inicialmente se pensaba utilizarla como reguladora del trasvase, pero 'se ha estimado que no es necesario', según el secretario de Estado de Aguas, 'porque es un embalse cuya función principal es evitar avenidas e inundaciones'. Necesita estar vacío. En lugar de Tous el trasvase pasará por el embalse del Marquesado, una nueva presa incluida en el plan del Júcar para regular el río Magro.

Dos nuevos embalses

La memoria sólo menciona dos nuevas presas en el recorrido del trasvase, ésta y la de Azorín, en el municipio de La Romana, al sur de Alicante. 'Pero en ningún caso', matiza Pascual Fernández, 'se ejecutarán ex profeso para el trasvase, sino que tienen otros usos. El trasvase sólo llevará agua en invierno, primavera y otoño. No necesita embalses en su camino porque en verano los usuarios aprovecharán los recursos hídricos de sus propias cuencas'.

En el tramo Villena-Saltador o Villena-río Segura se barajan hasta siete opciones de enganche con este río, entre los embalses de Talave (Hellín) y de Ojós, ambos reguladores del acueducto Tajo-Segura. Desde allí hasta Almería y Aguadulce, el trasvase del Ebro utilizará las mismas o ampliadas conducciones de este acueducto, así como la denominada 'autopista del agua', cuyas obras ya se han puesto en marcha por la Confederación Hidrográfica del Sur.

Los capítulos quinto, sexto y séptimo de la memoria del proyecto están dedicados a enumerar las áreas protegidas afectadas y las previsiones de impactos en origen (Aragón, Tarragona y delta del Ebro), en el transporte (un 36% del territorio que atraviesa la conducción es espacio protegido), y en la zona de recepción donde se prevé la llegada de fauna de otras cuencas. Para todos los casos detalla medidas correctoras.

Fernández está convencido de que el proyecto saldrá adelante aunque los precios se disparen. Calculan un sobrecoste del 15% sobre los presupuestos (4.300 millones de euros frente a los 3.700 iniciales).

El pasado jueves, Medio Ambiente remitió a Bruselas datos complementarios sobre pluviometría que había pedido la UE. El secretario de Estado se declara preparado para afrontar los obstáculos que se avecinan y los recursos legales de quienes rechazan la obra.

Un año de retraso en el Plan para el delta

La Ley del Plan Hidrológico Nacional ordena la elaboración de un Plan integral del delta del Ebro para asegurar su ecosistema. Este plan surgió de una propuesta de Convergència i Unió a cambio de su apoyo parlamentario al Partido Popular para la aprobación del PHN. Con esta iniciativa se pretende diseñar actuaciones para garantizar la supervivencia del medio natural de ese territorio y los modos de vida de sus habitantes, regantes y pescadores; un seguro frente al impacto de la detracción de 1.050 millones de metros cúbicos anuales de agua del Ebro antes del delta. La ley daba un plazo de un año para su elaboración. Ese plazo expiró la semana pasada. Dado que el Consorcio del Delta, formado por las administraciones y colectivos sociales para gestionar el plan, adjudicó el concurso de su redacción en abril, su aprobación definitiva no llegará antes de abril de 2003.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de julio de 2002

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