_
_
_
_

Navarra adjudica por 300 millones la autovía Pamplona-Logroño

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

El Gobierno de Navarra aprobó ayer el mayor contrato de su historia, por valor de 300 millones de euros, para construir la autovía Pamplona-Logroño mediante el sistema extrapresupuestario del peaje en la sombra. El tránsito por este nueva carretera de 70 kilómetros de longitud será gratuito para los automovilistas.

El contrato no es sólo el mayor jamás adjudicado en la Comunidad foral sino también el mayor contrato de concesión de una autovía mediante el denominado peaje en la sombra, cuya puesta en marcha exigió la aprobación de una ley que sólo apoyaron UPN y CDN. Esta fórmula se ha aplicado en carreteras de Murcia y Madrid por cuantías menores.

La adjudicataria del concurso de construcción y explotación fue la unión de FCC, Corporación Caja Navarra y el consorcio NEC de empresas navarras de construcción. El Gobierno de Navarra abonará a la concesionaria un canon anual de demanda en función del tráfico. La concesión se realiza por un máximo de 30 años y las obras deberán estar finalizadas en 4 años y medio.

Por otro lado, el Gobierno navarro está dispuesto a 'ceder en uso' a la Diputación de Guipúzcoa la propiedad de la carretera N-121 entre Endarlatza y Behobia, según afirmó ayer el presidente navarro, Miguel Sanz. Este tramo de 7,2 kilómetros de longitud es de titularidad navarra, aunque discurre íntegramente por territorio guipuzcoano, lo que ha generado tensiones entre los representantes políticos de ambas instituciones.

Sanz se mostró a favor de ceder a Guipúzcoa la competencia de la gestión de este tramo de carretera a condición de que la Diputación acometa intervenciones de similares características a las que llevará a cabo el Gobierno navarro en el resto de la carretera N-121-A entre Pamplona y Bera de Bidasoa. La Diputación guipuzcoana ha reiterado en numerosas ocasiones su intención de realizar mejoras e inversiones entre Endarlatza y la frontera francesa siempre que obtenga la titularidad en exclusiva.

El Ejecutivo navarro aprobó ayer las obras de ampliación de la carretera N-121-A, en un tramo de nueve kilómetros, entre las proximidades de Igantzi y el inicio de la variante de Bera de Bidasoa. Estas actuaciones, cuyo coste asciende a 20,38 millones de euros, pretenden mejorar las condiciones del tráfico en esta zona, muy transitada por vehículos pesados (unos 8.000 diarios en total). Además, servirán para mejorar los accesos a los municipios de la comarca Bortziriak (Cinco Villas).

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
SIGUE LEYENDO

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_